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Desde la psicopatología
la doble personalidad es un trastorno que disocia la identidad en
formas de ser diferentes, con estructuras, pautas de conducta,
criterios y formas de reacción que les son propias, y condicionan el
modo de actuar. En situaciones de tensión, se pasa de la una a la
otra. Estas personalidades tienen características psicológicas muy
distintas y pueden tener hasta distinto nombre, sexo, profesión,
edad, etc. El pasaje suele ser brusco y es común que se niegue lo
sucedido mientras dominaba la personalidad anterior.
“El extraño caso del
Dr. Jekyll y Mr. Hyde”, de Robert Stevenson, es uno de
los libros más importantes de la literatura. El éxito radica en su
trama fantástica, que plantea un conflicto que deja al lector sin
aliento. Partiendo de que todos tenemos nuestra parte buena y
nuestra parte mala, el personaje encuentra el modo de separar sus
dos mitades y convertirse en dos hombres de personalidades
totalmente opuestas. Si bien el tema del doble es hoy un tópico de
la literatura, es la obra más representativa de esta temática.
Desde la psicología de la normalidad se
distingue el Yo del
Ego, este último es el aprecio excesivo que una persona siente por
sí misma. En esta nota lo plantearemos como la instancia psíquica
donde el Ego se reconoce como Yo. El Ego se va autoconstruyendo
inconscientemente a lo largo de la vida través de la adquisición de
conocimientos, creencias hábitos y experiencias. La falta de
conciencia de cómo se crea hace pensar que uno es eso que ha venido
haciendo y experimentando. El Ego es el Yo mental y emocional
impuesto por el medio. Advertirlo puede despertar al Yo real que
permanecía dormido.
Al disociar un yo
observador del Ego, es posible ver la realidad. Hasta entonces se
podía ser más o menos sano, centrado, equilibrado o feliz, pero la
conciencia, esa otra cosa. Es la presencia que aparece de lo que uno
verdaderamente es. Y llega cuando la mente se conecta con su fuente
espiritual y recién entonces el sujeto puede elegir por sí mismo.
Aprender a ser.
Es el primer principio de las 4 A de la educación. El Ego utiliza
mejor las otras A: aprender a hacer, a aprender y a convivir.
Aprender a ser es un aprendizaje duro que pocos realizan, porque la
educación prioriza el conocimiento al autoconocimiento.
Esto genera patologías
de doble personalidad como el no saber lo que se quiere. Esa
creencia falsa sobre lo que uno es, impide potenciar lo que podría
llegar a ser. El sujeto se identifica con un fragmento de sí mismo y
desconoce la dependencia a la que se somete.
El Ego es el medio que
usa la inteligencia para adaptarse a sistemas educativos y
sociedades imperfectas. El riesgo es no descubrir el genio interior
y quedar atado a roles no alineados con el centro espiritual. Es por
eso que nadie está contento con lo que hace. El test de la
inteligencia emocional mide la alegría o la apatía, en el arte de
vivir.
Operar sin identidad.
El creador del Ego es la mente. Cuando no la gobierna proactivamente
la conciencia, es dirigida desde afuera por la sociedad de consumo
que ofrece lo nuevo, forja el miedo a perderlo y reduce la energía y
la felicidad en el presente. Un cuerpo sin mente no podría sentir,
pensar ni actuar. Una mente sin conciencia produce un Yo frágil. El
aprendizaje se da en contextos sociales. Para aprender a ser se
precisa llegar al origen, la mente se alinea con la conciencia y
optimiza su capacidad de elección.
Tomar las riendas.
Un cerebro sin señales orientativas, vaga errante y lo emocional no
complementa lo espiritual. Por esta disociación los éxitos son
fugaces y los traumas eternos. El anclaje entre razón, emoción y
espíritu genera amor, integración y paz. La mente posee un software
libre pero si se infecta con virus del contexto produce un Yo
dividido. Fabrica una prisión sin que se advierta porque nunca vivió
algo distinto.
La sociedad de consumo crea necesidades
ficticias y hace del ciudadano consumidor. Le entrega un radar para
que imite la moda y a los ricos y famosos en lugar de la brújula que
le permita descubrir en sí mismo al genio que habita en su mundo
interior. Aldous Huxley en 1932 escribió Un mundo feliz. Allí
predijo una democracia que sería a la vez una dictadura perfecta;
una cárcel sin muros en la cual los prisioneros no querrían
evadirse. Un sistema donde, a cambio de consumo y placer, los
esclavos amarían su servidumbre.
El mundo es un espejo.
La falsa realidad no garantiza bienestar ni seguridad y el Ego es
presa fácil del contexto que lo somete a la impotencia y al temor,
lo anómalo es la norma. Al formar parte de eso, se identifica y no
conoce otro mundo. La mente lo hace adicto a falsas identidades que
lo esclavizan y lo alejan del verdadero ser. Esa moral se
basa en premios y castigos e impulsa a crear una identidad (Ego) que
permita desenvolverse socialmente, aunque se sienta que todo es
mentira y se viva la presencia de una ausencia.
La banalidad del mal.
Un fanático se siente superior, miente, mata, Tiene una mente
disfuncional que no enfrenta al orden establecido. En regímenes
totalitarios quien hace un culto a la obediencia, puede hacer una
carrera brillante, porque es lo que precisa el régimen, gente que no
quiera pensar. Heidegger, el filósofo del ser, fue rector de la
Universidad de Friburgo bajo las leyes nazis y murió sin haber
renunciado a su carnet de militante.
No puede ser calificado
como “filósofo del ser” alguien que consiente el asesinato.
Dónde está el conocimiento que se
perdió con la información, dónde la sabiduría que se perdió con el
conocimiento,
se preguntó Elliot. Conocimiento no es sabiduría. Heidegger, poseía
méritos intelectuales, pero también todas las debilidades. Al igual
que otros colegas, participaba de la ideología y de las
circunstancias de su época.
Hegel había
identificado la figura del espíritu absoluto en Napoleón, que, con
las diferencias del caso, reflejan el mismo pensamiento. El espíritu
absoluto o el superhombre mitológico representan lo mismo. Entonces
una gran inteligencia desciende a la categoría de masa, y la masa se
eleva por una ideología que nivela cualidades arbitrariamente.
El examen de Hannah
Arendt sobre el teniente coronel SS Adolf Eichmann, en la
exterminación de seis millones de judíos, arroja conclusiones
válidas para todas las sociedades envilecidas por un régimen
totalitario. Se tiende a ver la fuente de la crueldad humana en
personajes diabólicos. Nada de esto asoma en la doble personalidad
de ese pobre diablo, fracasado, inculto y tonto, que encuentra en el
nazismo, la oportunidad de ascender y disfrutar del poder. Un
instinto de supervivencia le quita la capacidad de pensar. Obedece y
sirve a su jefe, con una venda que le hace ignorar la consecuencia
de sus actos. Con énfasis aseguró que nunca había matado a un judío.
Cualquiera que haya padecido una dictadura sabe que se sostiene en
individuos sin cualidades, burócratas de oficio y de alma, que
mueven las palancas de la corrupción y la violencia, mirando sin
mirar, oyendo sin oír, actuando sin pensar, como autómatas vivientes
que llegan a las más altas posiciones. Invisibles, eficaces,
mediocres sin cara y sin nombre son responsables de los peores
sufrimientos, agentes del mal detrás de la nimiedad de un oscuro
funcionario.
El concepto es
demoledor y alerta sobre los horrores de doble personalidad que
estas patologías desencadenan. En el más vulgar de los seres se
esconde el "bien" y el "mal". Hannah Arendt, habló de la "banalidad
del mal" al observar a ese burócrata de escritorio para quien
despachar los trenes era una tarea rutinaria de todos los días. El
contenido de esos trenes, eran judíos, números, no personas. La
única vez que visitó un campo, se descompuso. Y siguió en su
escritorio sin relacionar números con seres que morían.
No muy distinto es el
Tigre Acosta, el de la dictadura, que revoleaba las manos y decía:
¡No están, no tienen entidad. Son desaparecidos! La misma cruel
banalidad del mal.
Algo de esto dijo
Georges Bataille, comentando el prontuario criminal del valeroso
compañero de batalla de Juana de Arco, al que se le descubrió más
tarde que asesinaba niños en serie porque era un pervertido sexual:
que, nos guste o no, en el fondo de todos nosotros, no sólo los
"malos", también los "buenos", se esconde un pequeño Gilles de Rais.
El nazismo no era
lineal. Estaba compuesto por arribistas, donde la cuestión racial no
era la clave, salvo para un grupo cerrado de fanáticos. El nazismo
fue un movimiento juvenil lleno de trepadores. Había líneas
internas, muchas veces contradictorias. En el fondo, está la
naturaleza humana, las leyes de la burocracia, y las
particularidades de una sociedad.
Lo diferente entre el
cielo y el infierno es que en el cielo el policía es inglés, el
mecánico alemán, el cocinero italiano, el banquero suizo y el amante
francés. En el infierno hay policía alemán, mecánico francés,
cocinero inglés, banquero italiano y el amante suizo.
La actitud frente a la vida. Los
prisioneros no tenían qué comer, pero los “Kapos” -prisioneros
privilegiados- no padecían hambre y eran más crueles que los
guardias de las SS. Los prisioneros sólo querían volver con su
familia o salvar a sus amigos. Por eso no dudaban en que otro
ocupase su lugar. Se mantenían vivos los que perdían sus escrúpulos.
Pero el hombre no es una cosa más entre las cosas, es su propio
determinante. Los campos de concentración fueron un laboratorio
vivo, un banco de pruebas donde algunos actuaron como cerdos y otros
como santos. El hombre tiene ambas potencias, de sus decisiones y no
de sus condiciones depende cuál se manifestará. Víktor Frankl fue un
prisionero más pero descubrió que hay algo que nadie le pudo quitar,
fue su actitud ante la vida. Porque lo que vale es la actitud que
adoptamos ante el sufrimiento cuando debemos cargar con él.
El retorno de los neopopulismos.
Cientos de burócratas de hoy son
verdaderos perversos que encajan con asombrosa nitidez en la
categoría de la doble personalidad. Con sus caras de buenos
muchachos, con haber recibido emocionados su regalo del día del
padre, son personajes que recitan en la TV los versos del relato que
les lava la conciencia.
El juez Fayt dijo:
Los hechos son sagrados, pero el comentario es libre, sobre la
crítica a su edad por pertenecer a la Corte Suprema, lanzada por la
presidente Cristina Kirchner. Culturas milenarias vieron en la
madurez signos de sabiduría. Miles de personalidades de la edad de
Fayt, son políticos, economistas o artistas. Son nonagenarios que
mantienen una lucidez única y son fuente de inspiración. Uno es
Nelson Mandela, de 94 años, enfermo y en estado reservado. Nadie
dudaría un instante en pedirle consejo a este líder mundial ni le
daría la espalda por considerarlo viejo. Más allá de los achaques,
la sabiduría es pariente cercana de la experiencia y se adquiere con
los años. Giuseppe Verdi sobre su longevidad creativa dijo: toda
la vida busqué la perfección y no la pude hallar. Hoy quieren
cambiar la cultura milenaria de la división de poderes por la
voluntad popular. Hay cerebros viejos pero jóvenes, llenos de
sabiduría y cerebros jóvenes pero viejos, repletos de ignorancia.
Para Alexandre Koyré
todo espíritu totalitario nace del odio, del resentimiento y la
envidia; lacras sociales que los dictadores, fomentan en las masas y
son inmunes a la razón. Por eso, sus líderes, con conductas
delictuosas y rasgos narcisistas, apelan a las emociones. Logran así
lo que Gustave Le Bon llamó el alma colectiva, como si sus mentes se
fusionaran en una sola, como hipnotizadas. Pierden su identidad y,
se convierten en la médula espinal del totalitarismo. Es un gran
peligro para la sociedad y las instituciones. Los regímenes
totalitarios actuales, neopopulistas, más que salidos del odio, de
la envidia, de la venganza, son conspiraciones para conquistar el
poder y apoderarse del Estado. Para la antropología totalitaria no
existe discernir entre lo verdadero y lo falso. Es un asunto propio
de la elite y no de la masa, que es guiada o movida por el instinto,
la pasión, los sentimientos y los resentimientos. No sabe pensar ni
querer. Solo sabe obedecer y creer. La masa cree todo lo que le
dicen, si se lo repiten con insistencia, halagando sus pasiones, sus
odios y temores.
Doble personalidad del asesino.
Se filtra en numerosos casos. El siniestro clan Puccio vivía en
familia mientras en el sótano había secuestrados a los que luego
asesinaban. La respetable señora Yiya Murano envenenaba a sus amigas
para sacarles su dinero. Hubo un famoso caso en Francia,
protagonizado por Jean Claude Romand, que mató a toda su familia
para ocultar que toda su vida había mentido a sus padres y sus
amigos.
Para el juez Zaffaroni,
que es un garantista, la noción de peligrosidad es ajena al hombre,
y los criminales no son victimarios, sino víctimas del sistema. Ve
la vida desde sus despacho sin ser molestado por la realidad, y por
eso no siente lo duro que es ser víctima o pariente. Tampoco le
molesta ver al país en el fango, identificado con la ideología
reinante Ha suplantado el término crimen por conflicto, y promueve
penas alternativas y el perdón. Son ejercicios del intelecto, con
consecuencias nefastas para la convivencia social civilizada.
No se trata de moral,
sino de estructuras de poder. La obediencia y la confianza en la
autoridad sin crítica es lo banal, la mayoría no sabe lo que hace
cuando lo hace, ni quiere saberlo pues le resulta cómodo hacerlo sin
conocer sus consecuencias.
El hombre es el único
ser que alberga a todos los demás animales en el interior de su
alma. Cuál posibilidad se desarrolle estará determinada por las
circunstancias.
Cada persona común y
corriente puede ser un pichón de Eichmann cuando vota a sabiendas a
los que dejan morir de hambre a los niños en un país donde sobra
comida. Algunos son pobres personas que han tenido infancias
terribles, con falta de alimentos, de afecto, de educación, de
estímulos estéticos y morales, y adulteces opacas, destruidas por el
trabajo embrutecedor. Pero otros son personas con buenas infancias,
estudios terciarios, carreras exitosas, veleidades artísticas y
filosóficas, buen pasar, muchos años de buena vida.
Fito Paéz era uno de
los músicos preferidos del presidente Néstor Kirchner. A Kirchner le
encantaba la canción “El amor después del amor”. Casualidad o no, el
músico se convirtió en uno de los íconos culturales del kirchnerismo
y de Cristina la continuadora de la obra de Néstor. Sus
contrataciones para actos oficiales fueron motivo de polémica con
los actos del Bicentenario y por el Día de la Bandera en 2012.
Trascendió que cobrará $ 2.178.000, a través de una sociedad
anónima, por cinco recitales
Entre la dictadura y el
mal no existe mucho trecho. Entre la ignorancia y el populismo
tampoco. Fue la pura ausencia del pensar lo que le permitió a
Eichman ser un criminal. Lo banal y hasta cómico, es que no se
descubrió en él la menor hondura diabólica.
Lo terrible es que no
era un hombre excepcional, sino uno común y corriente, un buen
esposo y padre. Lo que significa que todo hombre común y corriente,
en ciertas circunstancias puede convertirse en un Eichmann sin que
esto implique una postura esencialista. Implica, simplemente, no
creer que para llegar a ciertos extremos hay que llevar un cartel de
malo. No sólo los mediocres pueden hacer mal. Ya lo decía Mahatma
Gandhi: ¨Temed la dureza de corazón de los hombres cultos¨.
Los pseudo intelectuales que generan ideologías causantes de
espantosos males, las pergeñan en cómodos y confortables reductos y
en países que llevan una vida opuesta a la que pretenden imponer.
Son propulsores del viejo y conocido ¨Animémonos y vayan¨ o del
“Vamos por todo”.
Más adecuado sería
abordarlos desde la neuropsiquiatría y no desde las ciencias
morales. Seguramente su conducta se definiría como la propia de un
psicópata. Los conceptos de bien y mal son problemáticos porque
tenemos una inmensa capacidad para justificarnos.
Doble personalidad en los políticos.
En coincidencia con las revelaciones
sobre espionaje masivo, Obama designó a dos exponentes del ala
progresista. Obama empezó como estadista renovador y
transita su último mandato como el “pato rengo” que afecta a los
mandatarios reelegidos y refleja una doble personalidad. El
SecretLeaks es un embrollo que puede definir su lugar en la
historia y el liderazgo estadounidense . Quien llegó para dar vuelta
la página a la Doctrina de la Seguridad Nacional post-11S 2001
aparece como su refinado continuador, revelando las limitaciones
para producir una presidencia transformacional. Ante el recuerdo de
Nixon, evocando el Watergate, Obama mueve fichas en su política
exterior como el retorno a la política “de principios” de Carter.
Las revelaciones de
Edward Snowden, el jóven ex empleado de la CIA refugiado en Hong
Kong, ocurrieron en paralelo al juicio a Bradley Manning, el
analista de inteligencia militar que filtró los secretos a
WikiLeaks. Las nuevas funcionarias, Susan Rice y Samantha Power
impulsaron el compromiso de los EE.UU. en la caída de Khadafi en
Libia, desafiando al establishment conservador y al Pentágono. En
este mundo globalizado, enredado y complejo, gobernar es controlar
el caos. Un caos está también dentro del sistema.
Doble personalidad en mundo del
espectáculo.
El asunto parecía una violación seguida de muerte y espantaba pues
habría un psicópata suelto capaz de raptar, violar y matar a una
niña y arrojarla a la basura. Esa novela de terror derivó en un
acertijo de Agatha Christie transmitido día y noche, en la TV
argentina. Pero ante autopsias y peritajes precarios, nadie confía
en la capacidad de la policía ni en la política de seguridad del
gobierno. Los gestos del padrastro, los susurros del fiscal, las
diatribas de la esposa del acusado, la especulación del periodismo,
las lecciones vacías de los criminólogos y los reportes de los
movileros ganan los primeros planos. Los ciudadanos se hechizan con
un thriller que consumen con espíritu detectivesco. La muerte de
Ángeles trocó el estupor y angustia por espíritu deportivo: se dejó
de discutir sobre política y se pasó a debatir hipótesis y
sospechosos. Cada uno con su teoría y su culpable, y todos jugando
a Sherlock Holmes sacando conclusiones con datos provisionales o
erróneos, viven este drama como si fuera una miniserie, donde cada
cual juega su propio ingenio y no quiere perder.
La grieta social que
abrió la política en la sociedad se cerró en una tregua inesperada:
cohesionados frente al asesinato. La historia está llena de crímenes
que mantuvieron en vilo a la opinión pública y fascinando a los
pueblos en todos los tiempos. Y cada crimen explica la época y la
sociedad en la que se produce. El homicidio de Ángeles no escapa a
esa lógica de hierro. Ocurre aquí, donde las fuerzas de seguridad
son de dudoso proceder, la Justicia es ineficiente, la policía no se
parece a Scotland Yard y las cárceles son escuelas del delito.
Las estadísticas dan
cuenta de que existe una Ángeles Rawson cada día y medio. Una mujer
es baleada, quemada, ahorcada o acuchillada cada 36 horas sin que
los medios presten atención. Mabel Bianco, experta en el tema,
asegura que los femicidios crecen de modo exponencial, que la
policía y la Justicia no están entrenadas para lidiar con eso, que
esta ineficacia redobla la impunidad y que el Consejo Nacional de
las Mujeres carece de presupuesto. La metáfora del tratamiento que
reciben las mujeres atacadas se ve en esas bolsas de basura a las
que Ángeles fue confinada. La crueldad, la desvalorización femenina
y las ganas de humillar están impresas en el modo de deshacerse del
cadáver.
Este crimen no pasó inadvertido porque
sucedió en los territorios de la clase media y porque tiene visos de
enigma policíaco (quién, cómo, por qué). Esos condimentos, sumados a
una patología social, bastaron para convertirlo en un film de Alfred
Hitchcock, quien dijo: "La
televisión ha vuelto a traer el asesinato a las casas, es decir,
adonde pertenece".
Séneca distingue el
temor de los hombres y el de los animales, y plantea que, mientras
las fieras sólo deciden huir de los peligros que ven, la imaginación
y el recuerdo atormentan a los seres humanos tanto por el pasado
como por el porvenir, soslayando el presente. Así, se explaya, "la
previsión, el bien máximo de la condición humana, se convierte en un
mal".
El espacio televisivo
tiene una oferta desmedida de señales, pero el tema marca (léase
rating, al punto que el cable desplazó a la TV abierta). La TV es
con Twitter el living ampliado de la casa. En familias, como la de
Los Locos Addams, familias muy normales para la época, con dobles
personalidades y personalidades divididas.
El bien supremo. Para
algunos “el fin justifica los medios” que deben sacrificarse por un
bien superior. Lenín dijo: “que mueran los que tengan que morir pero
la patria debe vivir”. El bien común de una sociedad, en cambio,
apunta al bienestar de todos y de cada uno. El bienestar social crea
el contexto que sostiene la calidad de vida y la alegría de vivir.
Hoy existen muchos seres excluidos que
sólo reciben inequidad, pobreza y desempleo.
Un país inteligente apuesta por el bienestar general mediante la
educación gratuita y la igualdad de oportunidades. Aplica la teoría
de las inteligencias múltiples para detectar el genio especial de
cada niño e introduce su preferencia en los programas de estudio.
Finlandia detectó que la
educación es la condición esencial del progreso. Logró que su
índice Gini que mide la pobreza sea muy bajo y es pionera en
tecnología, lo que alienta a su gente a superarse. Como comunidad
letrada hace de la lectura su hábito de aprender, disfrutar y
cultivarse. Compatibiliza valores republicanos ligados a lo
nacional, con valores individuales de honestidad, lealtad y
confianza, para crear una sociedad en la que se puede ser uno mismo,
respetar al otro y donde el desarrollo personal y social es la meta.
La escala de valores. Maslow
descubrió la pirámide de las necesidades. En su base reposan las de
comer y dormir, en el medio las de seguridad, lazos sociales y deseo
de reconocimiento. En la cima las de autorrealización y
trascendencia. La necesidad es la madre del invento que hace
crecer los valores que permiten escalar la pirámide. La educación no
enseña a desarrollar el 90 % dormido del cerebro. Importan tanto el
crecimiento de los recursos como el desarrollo social. Un país
desarrollado apuesta al capital intangible que se aloja entre las
dos orejas. Antes prevalecía la fuerza bruta, hoy el músculo es el
cerebro. EEUU vinculó ciencia, tecnología y producción, e invirtió
en importar cerebros. El 33% de sus premios Nobel son americanos por
adopción.
El radar o la brújula.
Dejar de valorarse desde afuera, de imitar a la moda o a los ricos y
famosos, inicia el cambio. Hasta aquí no usaba la brújula para
conocer su mundo interior. Lo que daba sentido a su vida estaba
afuera, desde allí se regulaba la existencia, la moral, la
identidad, el estilo de vida y las creencias. Se producía así la
desconexión con la identidad real. Ni siquiera se sospechaba de la
existencia del verdadero centro vital. Sin embargo ese algo con lo
que se nace no se puede separar, pero si ocultar, actuando en piloto
automático.
Esto genera seres
vulnerables, dependientes, reactivos, adictos a los estímulos,
frustrados, tensionados y atemorizados, seres que se irritan cuando
no sucede lo que desean.
El falso Ego lleva a la desdicha. Cautiva
con promesas de un futuro que nunca llega. Distorsiona la realidad y
causa sufrimiento por identificarse con creencias falsas. El ego
halla razones para sufrir con excelentes argumentos. Crea víctimas
que padecen injusticias. La preferida es: el día que tengas esto o
seas aquello serás feliz. Aprenden a sobrevivir con eso. Deben
aprender a elegir y a dejar la desdicha, a dejar de ser esclavos de
su mente.
La batería del auto
usada para iluminarlo se arruina, pero conectada con el encendido
del motor se recarga. Hay que conectar los deseos y los recursos
con los valores. Al ego hay que agradecerle los valiosos servicios
prestados, a su energía y dedicación, entender para qué sirvió y
para qué no. Qué facilitó y qué trabó. Y cambiarlo … después de todo
fue una construcción inconsciente y automática, hecha sin haber
prestado la debida atención.
El comienzo es importante.
Al notar que el Ego es disfuncional, se advierten sus diversas
caras. En la desdicha se pueden cerrar los ojos, inspirar y percibir
la presencia que se oculta. Se necesita enfocar la atención en el
presente, ver que las cosas no son como parecen, retirar la capa
superficial. Así aparecen dos personalidades. Descubrir cuál es
falsa es el principio. No hay que correr, sólo es cuestión de ver.
De pronto se descubre la identidad falsa y se la abandona. La mejor
forma es que caiga como caen las hojas secas, sin hacer nada más que
advertir su presencia. A las hojas secas se las lleva el viento.
Al madurar se ve que el
Ego era causa de desdichas y que se desvanece si no se lo alimenta.
La mente y el Ego dejan de gobernar, son súbditos de la conciencia
ubicada en el verdadero centro. Presencia del Ser sin máscaras. Sólo
consciencia y emoción puestos en el presente. Es otro estado de
consciencia. Hay que dejar de ser su víctima, aprender a manejarlo,
romper diálogo interior que acomodaba el mundo externo al interno.
Conócete a ti mismo.
La libertad es la capacidad de tener actos conscientes. La razón es
limitada y cada uno puede ver otra cosa, hay pluralismo y
relatividad. Construir la identidad consume energías pero es peor la
falsa identidad, asumir como propios planes ajenos, eludir
compromisos, diferir las crisis y caer en la parálisis por exceso de
análisis. Para que la identidad no sea un sueño y evitar que como
dijo Rousseau: el hombre nazca libre y por todas partes se lo
encuentre encadenado, hay que desarrollar el potencial eligiendo
mejores proyectos y modelos y convertirse en el arquitecto del
propio destino. El creador innovador es el mejor imitador de Dios en
la tierra. Aprendió a convertir su espíritu en materia.
Wilson Acosta tuvo un
gesto de amor. Dos sábados y dos domingos a la intemperie juntando
moneda por moneda. Con apenas 12 años, vendió copones de azúcar en
una canchita de fútbol; ahorró dinero y pudo cumplir un sueño: que
su escuela rural, tuviera una nueva bandera argentina el día en que
su hermana, Jeniffer (10)–, jurara la bandera. Graciela Molinero,
directora del colegio, quedó perpleja cuando se la acercaron. Él es
un chico respetuoso y un gran alumno. Su gesto nos conmocionó.
Nosotros, todas las mañanas, les decimos que miren la insignia y la
acaricien con el canto. La Bandera me contagia respeto y honor.
Quería que mi hermana jurara con una bandera nueva.
La distinción entre instituciones y
personas.
La educación es la industria pesada de un país porque fabrica los
ciudadanos del futuro. Debe basarse en un proyecto país que tome del
pasado lo mejor para construir el futuro. Hemos visto a lo largo de
esta nota cómo la doble personalidad de un individuo surge de la
sociedad en la que se forma.
Cuando un gobierno se
apodera de la historia y de la democracia, la inteligencia deviene
en arbitrariedad. El líder se convierte en émulo de los héroes del
pasado; quien lo refuta es un opositor, la opinión periodística es
motivo de complacencia o escarnio, sin matices.
La pretensión de
monopolizar la verdad la justifica por la defensa del interés
nacional y popular. Remite al conflicto, entre los poderes político
e intelectual. Ricoeur reivindica para el historiador, la verdad de
los hechos pasados; para el juez, la justicia de los tribunales.
Su posición se vincula
al propósito de imparcialidad. Jueces e historiadores, comparten
virtudes resumidas en: ni favor, ni cólera; ni complacencia, ni
espíritu de venganza.
El juez y el
historiador están adiestrados para detectar lo falso; son,
"maestros de la sospecha". El juez debe arribar a un veredicto y
cerrarse, mientras que la tarea del historiador nunca concluye,
siempre se puede seguir revisando el pasado.
La reescritura es
incesante por lo que se va encontrando es la manera en que la
historia puede ser útil, que es ofrecer frutos que no hayan sido
condicionados y deformados por intereses políticos. Si dos ideas se
oponen, esforzarse en conciliarlas, sin anular la una por la otra,
permite ver estados sucesivos de una realidad compleja y humana en
tanto múltiple.
Defender al juez y al
historiador supone reivindicar la independencia intelectual ante la
política, un leit motiv de la modernidad. Y es poner un
contrapeso a la voracidad del Poder.
Belgrano murió pobre y,
para el gobierno, sería un afiliado a su partido. El mausoleo de
Néstor Kirchner tiene 13 metros de largo por quince de ancho y once
metros de altura. Está coronado por una cúpula transparente que
permite el ingreso de la luz natural. Se sostiene con columnas de
roca ígnea plutónica que los romanos usaban como símbolo de
distinción. Los pisos son de piedra volcánica, las escaleras de
mármol y la base de pórfido. El complejo tiene 650 metros
cuadrados con una estructura que representa el territorio argentino
y una fuente con cámaras de video que vigilan a los visitantes. Fue
donado por alguien cercano al gobierno, un multimillonario que hace
10 años era cajero de un banco.
Ante un crimen el
investigador se pregunta ¿A quién beneficia? La
interpretación de la historia que propone el populismo beneficia a
él y a sus partidarios. Aquí chocan dos posiciones. Una responde a
la mirada que se circunscribe a mi familia, a mi partido. La otra
mira más lejos, a abrazar incluso a los que todavía no nacieron.
Según Lincoln democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y
para el pueblo. Pero el pueblo no delibera ni gobierna, sino por
medio de sus representantes y autoridades creadas por la
Constitución. El poder constituido nace del Poder Constituyente para
dar al pueblo su organización. Es un poder derivado, limitado y
regulado. Lord Acton afirmó que el poder corrompe y el poder
absoluto corrompe absolutamente. Votar es un derecho más pero
hay otros: a la vida, integridad, honor, familia, propiedad y
justicia, que sólo garantizan los jueces de la ley y no los del
poder. No hay democracia sin estado de derecho. Los que juran hacer
cumplir la Constitución no deben violarla. La Corte no gobierna,
impide que el ejecutivo dicte sentencias y domine a la justicia. La
voluntad popular precisa límites. El populista manipula a la opinión
pública: proclama fines nobles y usa métodos perversos.
Aprender a dialogar. La
lengua puede usarse para el bien o el mal. Para Demóstenes las
palabras que no se convierten en hechos no sirven para nada. El
diálogo valorativo crea el hábito de hallar y potenciar lo positivo,
anticipando la realidad deseada. Como la conducta revela los fines,
para alcanzarlos debemos razonar al revés, desde el futuro hasta el
presente, desde la alegría que podemos avizorar. La visión del
futuro puede alterar la acción de hoy. No se trata de negar los
obstáculos sino de poner énfasis en lo que queremos lograr. Dialogar
es una locura para quien profesa el pensamiento único, por eso
debemos hacer foco láser en el lenguaje para escribir la página de
gloria del proyecto que nos devolverá la energía. El mundo no es la
herencia que recibimos de nuestros padres, es un préstamo que nos
hacen nuestros hijos confiando en que se lo sabremos devolver.
Dos personalidades en una.
Bert Hellinger desarrolló una Terapia
Sistémica Familiar: las Constelaciones Familiares.
La mitad de tu Ser consiste en tu madre
y la otra en tu padre. Tú estás aquí por ellos. Lo que te está
ocurriendo es, en cierto modo, por ellos, dijo Osho
Estamos ligados a un
sistema que transmite sus valores de generación en generación. Es
necesario crear algo nuevo, más nutritivo, con más energía y dicha.
Una constelación que conecte los problemas con sus causas, reoriente
las relaciones y reestablezca el amor.
Ningún valor que
dependa de lo externo es absoluto. Es la mente la que fija el valor.
Los reyes son lo grande o lo pequeño que la mente decida. La
felicidad y la desdicha dependen de cómo afrontemos los
acontecimientos, no de su naturaleza, dijo Anthony de Mello.
El Ego y el Yo conviven
en el mismo cuerpo. Cambiar su diálogo es la clave. Ante los juegos
del Ego un Yo desapegado observa, reflexiona, medita y se decide a
actuar.
Son dos los hemisferios
cerebrales. Uno lógico, verbal y racional; otro emocional,
imaginativo e intuitivo. Para Einstein la lógica te lleva de A hasta
B y la imaginación te conduce a cualquier parte. Imaginación y
conocimiento son dos personalidades que asociadas construyen el
mejor instrumento. Un ciego y un paralítico perdidos en el bosque
sólo se salvan si actúan en equipo. El ciego ofrece sus piernas y
espaldas y el paralítico se monta sobre ellas para indicar el
camino. Del mismo modo las dos personalidades del cerebro deben
forjar su alianza estratégica para inventar el futuro.
* El doctor Horacio Krell es el CEO Ilvem. Dicta conferencias gratuitas sobre optimización de la inteligencia. Mail: horaciokrell@ilvem.com.
Ilvem es una entidad educativa cuya misión es el desarrollo de la mente humana en el marco de la teoría de las inteligencias múltiples (espiritual, emocional, intelectual, creativa, artística, estratégica, corporal, social, comercial, comunicacional y digital).
Informes en www.ilvem.com o al teléfono 48215411.
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