Inteligencia Situacional
La inteligencia se vio siempre como una capacidad abstracta y el IQ o coeficiente intelectual se encargaba de medirla. Pero este índice nunca explicó porque individuos con alta performance teórica fracasan en la vida.
La inteligencia situacional observa a la persona en situaciones concretas y qué tipo de problemas le interesan. Están los que eligen cuestiones de alto valor agregado y los que utilizan su inteligencia en aspectos menores.
La inteligencia situacional tiene un proceso:
¿A qué me estoy dedicando? ¿Debo hacerlo yo o puedo delegarlo? ¿El problema me motiva? ¿Está a mi alcance intelectual? ¿Es viable? ¿Puedo hacer algo? ¿Quiero hacerlo? ¿Logro que mis creencias o actitudes no interfieran en la percepción objetiva? ¿Comprendo lo que está pasando?
¿Recurro a la memoria buscando conocimientos aplicables? Si es un problema es algo nuevo ¿estoy intentando inventar la solución? Si tuve una buena idea ¿estoy actuando en consecuencia?
La inteligencia situacional es la capacidad de generar valor en un ambiente dado. Un agente inteligente actúa en base al conocimiento, posee iniciativa para explorar, cambiar las cosas, variar su conducta, generar conocimiento durante la experiencia y anticipar el curso de los sucesos y de las metas.
El intelectual trabaja con conceptos y con palabras, el hombre de acción con personas y cosas. Entre ambos se puede generar un creactor – el ser que crea, conceptualiza y ejecuta-.
Lo que enseña la inteligencia situacional es que todos los días hay oportunidades y que en lugar de “sólo reaccionar” ante las situaciones podemos ser proactivos “para usarlas, adecuarlas o crearlas” de acuerdo a nuestros objetivos.
Toda persona puede actuar como un conductor o líder, aprovechando cualquier situación para aprender a emprender y fomentar el espíritu emprendedor. Para promoverlo hay que rodearse de buenos colaboradores o aliados estratégicos, sin apelar al poder duro de las amenazas o a la presión, por la estructura de la organización formal.
Es mejor el poder blando de la sugestión, de la atracción por ideales comunes, de la inteligencia emocional y comunicacional. Se trata de aprender lo que se necesita para liderar las situaciones en lugar se someternos a ellas. Como dijo Nietzche no hay hechos, sólo interpretaciones. La misma situación genera alegría o depresión según la posición del observador. Nada es verdad o mentira, todo es según el color del cristal con que se mira.?
Deseando que tengan una buena semana me despido de ustedes hasta el próximo boletín.
Dr Horacio Krell, CEO de Ilvem
40 años dedicados a desarrollar y expandir la inteligencia por el mundo.