|
La teoría interpreta
hechos. Se crea en contacto con ellos y luego puede anticipar otros
que todavía no se conocen o no ocurrieron. Una buena teoría detecta
causas y predice efectos. La teoría debe articularse con la
práctica, pero muchos desean confrontarlos. La ignorancia o el
desprecio por las leyes naturales, la acción sin retroalimentación,
generan catástrofes. Los que gobiernan deben responder personal y
materialmente por mala praxis en su gestión. La gestión de los
asuntos públicos debe basarse en datos reales y en buenas teorías.
Cuando se los ignora, o no se busca la acción efectiva, el
resultado puede ser ese infierno que está lleno de buenas
intenciones. Para Keynes los modelos deben adaptarse a la realidad y
no la realidad al modelo. Es tan mala una teoría sin relación con la
práctica como una práctica sin teoría. Van de la mano. Las buenas
teorías resultan de la experimentación y la observación.
Ciencia: la perfección del sentido
común.
Para generar hipótesis la observación puede ser reemplazada por
ideas, observando desde otro punto de vista. Para el científico el
conocimiento es su instrumento o su martillo, el vicio sería ver
siempre un clavo.
En un accidente el
médico ve los daños físicos, el psicólogo los mentales, el mecánico
los materiales, el
abogado el juicio, el policía al culpable, y así podríamos seguir.
Para evitar la visión
sesgada, la ciencia trabaja en equipo para analizar lo que pasa y
qué hace. Una cosa es el azar y otra la buena suerte. La manzana
que cayó en la cabeza de Newton mostró cómo de un accidente surge
una teoría. El poder inteligente combina las destrezas. Einstein
dijo que nunca descubrió algo con su hemisferio racional. Para crear
usaba el hemisferio derecho y pensaba en imágenes. Luego la lógica
retomaba el control.
El doble discurso
es la discrepancia entre lo que se dice y se hace. Se forja en la
infancia: “haz lo que yo digo pero no lo que yo hago” y con la
visión subjetiva: “tú eres obstinado, yo soy perseverante”. El
modelo mental es no digo lo que pienso y oculto mis sentimientos.
Los hábitos defensivos que protegen
ante situaciones incómodas, alteran la percepción de las causas,
impiden aprender, sobreprotegen, evitan corregir errores y bajan la
efectividad. Mentir es difícil ya que el inconsciente no miente como
muestra el detector de mentiras.
Una teoría para la acción La acción refleja la intención. La
confusión entre teoría predicada y aplicada resta potencia y
continuidad. Negar el modelo que se usa traba el aprendizaje ya que
se observa según el modelo y se interpretan las causas
arbitrariamente.
Conocer es saber hacer y aprender es corregir errores, poder enseñar
o prescribir. El test de Einstein era explicarle a su abuelita y si
ella lo entendía era la prueba que sabía. No hay que racionalizar,
negar, seleccionar, ilusionarse. Son síntomas de un procedimiento
defectuoso.
Los métodos de Stuart Mill. El razonamiento causal es nuevo
en la evolución de la mente porque requiere procesar variables que
el cerebro no maneja, condicionado por su racionalidad limitada. El
hombre es propenso al autoengaño, a esconder la basura debajo de la
alfombra. Para evaluar las contradicciones hay que crear dos
columnas: la teoría y la práctica, en una se anotan los valores, en
la otra los pensamientos y los actos.
Pasar al discurso productivo implica que sea coherente, verificable,
resistente a lógicas alternativas, predictivo y precursor de
conductas que lo sostengan. Es un razonamiento: si p entonces q,
lo suficientemente atractivo como para que invite a realizar el
viaje.
En los asuntos humanos no se trata sólo de hallar la verdad sino de
conseguir mejoras. Los seres humanos son entes que diseñan buscando
obtener lo que desean y cuando lo consiguen aumentan su autoestima,
confianza, competencia y eficacia.
Porque construimos universos humanos imperfectos, el conocimiento
para la acción cierra haciéndola más efectiva. Se precisa
conciencia, memoria, adecuación al contexto y que la teoría guíe la
práctica. Una buena teoría promueve liderazgos positivos. Los
experimentos de administración social de la acción ponen a la
ciencia social al servicio de la democracia.
La historia presenta casos que hubieran cambiado el destino con
razonamientos distintos.
Cuando Galileo fue obligado a abjurar de su teoría sobre el
movimiento de la tierra alrededor del sol sus labios se movieron
para murmurar: “Y sin embargo se mueve”.
Dos enemigos que acechan son: La prisa.
"Eso es importante, pero no podemos permitirnos tardar más" Toda
construcción requiere cimientos, aunque sea más rápido levantar
paredes. También perjudica la creencia de que somos diferentes y que
no es necesario seguir lo comprobado por otros. Pero "Nada de lo
humano me es ajeno", como dijo
Terencio.
Ciencia normal y revolucionaria.
La misma realidad puede verse desde la teoría dominante (ciencia
normal) o generando nuevas hipótesis (ciencia revolucionaria).
En el siglo XVII un
sabio podía abarcar todo el saber de su época. Hoy es imposible, el
conocimiento crece en forma exponencial y sus hallazgos afectan la
competitividad de las personas y de las naciones. Para gestionar el
conocimiento se necesita mucha inversión.
Aprender a pensar.
Ernest Rutherford, premio Nobel de Química fue el árbitro en un
examen. Ante la pregunta: "Demuestre la altura de un edificio con la
ayuda de un barómetro" el estudiante dijo: " llevaría el barómetro a
la azotea, lo ataría una soga, hasta que toque el piso, y marcaría
la soga para medir la longitud". La respuesta era correcta, pero no
certificaba su saber teórico. Rutherford sugirió que debería
responder con conceptos de física. El alumno respondió "tomo el
barómetro, lo lanzo desde la azotea del edificio, mido el tiempo y
uso la fórmula 0,5 por A por t^2 = altura del edificio". Rutherford
le pidió otras ideas. El alumno dijo: 1) en un día soleado, mido la
altura del barómetro y la longitud de su sombra, y la longitud de la
sombra del edificio y aplico una simple proporción. 2) Al subir las
escaleras marco la altura del barómetro y cuento el número de marcas
hasta llegar a la azotea, multiplico la altura del barómetro por el
número de marcas y obtengo la altura. 3) Ato el barómetro a una
cuerda y lo muevo como si fuera un péndulo. Cuando el barómetro está
a la altura de la azotea la gravedad es cero y mido la aceleración
de la gravedad al descender el barómetro, aplicando una fórmula
trigonométrica". 4) “La mejor es ir a la casa del portero y decirle:
aquí tengo un barómetro. Si me dice la altura del edificio, se lo
regalo”. Rutherford preguntó por la fórmula tradicional, “la
diferencia de presión marcada por un barómetro en dos sitios da la
diferencia de altura entre ambos lugares”. La sabía pero mis
profesores me enseñaron a pensar. El estudiante era Niels Bohr,
premio Nobel de física en 1922.
¿Qué es pensar? Pensar
es "comprender el problema", como es y no como queremos que sea.
2do: "inventar la solución", que el hemisferio derecho dispare las
ideas, el pensamiento divergente. 3ro: "actuar en consecuencia", que
el hemisferio izquierdo lo haga convergente.
El pensamiento es como
un río: calmo en unos tramos, turbulento en otros y con una cascada
hacia la salida. Así como el remolino lleva las aguas hacia arriba,
el pensamiento retrocede ante las nuevas dificultades. Hay un flujo
que dirige la situación actual a la solución, el pensador no debe
empujar al río o buscar un atajo. El qué y el cómo de la propuesta
deben atender al porqué. Hay que retomar el viejo arte de preguntar.
Los paradigmas.
En épocas de teorías aceptadas los científicos barren la basura
debajo de la alfombra, los anteojos que tienen puestos les impiden
observar. Khun llamó paradigmas a las teorías que no se cuestionan
porque las comparten los que detentan el saber. La educación cultiva
la disciplina y no la curiosidad, el error se penaliza.
Abundan los
descubrimientos surgidos al buscar otra cosa, en los que prevalece
el azar, como la penicilina de Fleming, descubierta por accidente en
un cultivo de laboratorio. Serendipidad es el descubrimiento
inesperado, fruto del accidente y la sagacidad. Un descubrimiento
puede tomar trascendencia cuando le llega su oportunidad. Para Freud
la herejía de una época es la ortodoxia de la otra. Uno es
loco hasta que tiene éxito; entonces lo llaman genio. Los episodios
de ciencia inesperada conectan la ciencia con el arte y demuestran
que si bien la ciencia supera los límites humanos con principios
universales, el conocimiento científico lo crean los cerebros,
inmersos en una sociedad y en una cultura. Cerebros que no son bien
entrenados.
Ciencia básica y aplicada.
Hoy el conocimiento sin aplicación no es prioritario, los mercados
son las brújulas de los recursos dedicados a investigación, la
ciencia no solucionó temas claves como la pobreza. Y como dijo
Pascal “la ciencia sin conciencia es la ruina del alma”.
La ciencia básica (sin un fin definido) es insoslayable. Desarrollar
ciencia de primer nivel es difícil, se llega a la excelencia después
de un proceso largo y trabajoso. Con una máquina, se produce ciencia
estándar, son las personas las que hacen la diferencia formulando
nuevas preguntas. La calidad de la gente es la clave, se pueden
tener máquinas maravillosas, pero sin gente extraordinaria no se
crea ciencia extraordinaria. La verdad se construye, lo que hoy es
verdadero, mañana una nueva teoría demostrará que es falso.
Porque la información
no es conocimiento, ni el conocimiento es sabiduría, Elliot se
preguntó
¿dónde está el conocimiento que se
perdió con la información, dónde está la sabiduría que se perdió con
el conocimiento?
El poder inteligente no
proviene sólo del conocimiento, ya que las verdades cambian con el
tiempo, ni de la imaginación ya que sin conocimiento la imaginación
es pobre. El conocimiento nos hace razonables y como decía George
Bernard Shaw con la razón nos adaptamos al mundo, la imaginación
nos hace irrazonables y con ella logramos que el mundo se adapte a
nuestras ideas. El progreso humano depende de su armoniosa
combinación.
El poder inteligente en
la ciencia y en el arte de la vida es querer con eficacia.
El pensamiento sistémico.
La mediocridad se convierte a menudo en pensamiento : Un maestro
llevó a su discípulo a una granja muy pobre. Allí toda una familia
vivía de lo que obtenía de su única vaca. Un día el maestro mató a
la vaca ante el estupor de su alumno. El año siguiente volvieron a
completar la lección, los pobres eran prósperos comerciantes.
Método científico o método holístico. El
método científico no se aplica fácilmente a los problemas humanos
y biológicos. Su visión causal y mecanicista no concuerda con los
principios que rigen a los sistemas vivos. El método holístico, de
holos = entero, por afinidad con el pensamiento sistémico, considera
las intenciones, el contexto y una época.
Preparados para ver
sólo las partes, no percibimos los patrones ocultos en el todo, que
nos afectan sin darnos cuenta, paralizan los esfuerzos y hacen
fracasar las soluciones. Los patrones se repiten, como una ley que
gobierna a los sistemas y que se debe descubrir.
Pensamiento sistémico o natural.
Los problemas de hoy vienen de pseudo soluciones del ayer. Una
solución basada en el pensamiento sistémico es difícil de
implementar. El pensamiento natural aunque equivocado es más simple,
ataca el síntoma pero no la enfermedad. Los sistemas – como la
burocracia- se estabilizan y resisten al cambio. Los sistemas nacen,
despegan, se mantienen o mueren. La rutina es peligrosa. El
pensamiento sistémico ve la causa y efecto separados en el tiempo,
por el olvido y a largo plazo eso hace perder de vista los fines. No
son simultáneos y parece que las acciones no tienen efecto.
El pensamiento
sistémico necesita paciencia hasta hallar la solución, tomarse
tiempo, examinar el sistema y deducir las leyes que lo rigen. La
vaca era la excusa para no cambiar. Un científico no hallaría
observaciones, un pensador sistémico detecta condiciones. Una excusa
no cambia nada. Lo que vale es como percibe el pensamiento dominante
Tolerancia cero.
En 1969, en la Universidad de Stanford (USA) el Profesor Phillip
Zimbardo realiza un experimento de psicología social. Su equipo deja
abandonado un auto nuevo junto a una vereda en el peligroso barrio
del Bronx. El mismo día y a la misma hora, estacionan otro en el
lujoso vecindario de Palo Alto, California. Un grave problema era la
inseguridad, y se debatían soluciones represivas o asistencialistas. Al
cabo de tres días, el auto estacionado en el Bronx había sido
desguazado por los vecinos. El auto abandonado en Palo Alto estaba
intacto. Nadie le prestaba atención. La conclusión fue: "En el Bronx
hay hambre, marginalidad, escasez. La gente es muy pobre, no tiene
tiempo de pensar si sus acciones son legales o ilegales. En su
desesperación, roban lo que pueden. Los ricos vecinos de Palo Alto
no necesitan eso ¡Todos tienen varios autos!”
Pero Zimbardo introdujo
una novedad: romper uno de los vidrios del auto estacionado en Palo
Alto. En pocas horas comenzó el mismo desguace que había tenido
lugar en el Bronx. Hay algo en la mente humana que tiene que ver
con el abandono, la suciedad, el desorden. Las señales de abandono
incitan a las personas a comportarse de modo antisocial. La quietud
y el orden de generan una actitud de respeto. Calles y veredas
limpias y sin graffiti, canteros floridos, plazas enrejadas y
cuidadas, mobiliario urbano sano y limpio inspiran conductas sin
desórdenes. James Wilson y George Kelling desarrollaron la "Teoría
de las Ventanas Rotas": verificaron que, cuando en un edificio se
rompe un vidrio y nadie se preocupa por reemplazarlo, ni hay
castigos contra el autor de la pedrada, se genera un "efecto
indiferencia". Pronto estarán rotos todos los vidrios del edificio.
Y del barrio. La antigua ley metafísica de Atracción: los iguales
se atraen.
El alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, inició en 1994 la puesta
en práctica de la teoría de las ventanas rotas. Aplicó entonces la
Tolerancia Cero. Esto es: reprimir con firmeza cualquier desmán,
cualquier irregularidad. Por ejemplo: no está permitido abordar a
los automovilistas exigiéndoles que compren un objeto perfectamente
inútil, o que paguen por un rápido fregado de sus ventanillas, ni
circular con palos, piedras o máscaras, ni agruparse en tumulto
impidiendo la circulación. Tal vez no hagan falta batallones de
policías armadow, sino una buena cantidad de pintores, carpinteros,
jardineros, guardianes de plaza y, sobre todo, la decisión política
de vivir en un país decente, ordenado y limpio.
La tolerancia es una
virtud cuestionada. Implica que un poseedor de la verdad tolera al
otro. De allí a la discriminación hay uno solo paso. La tolerancia
cero afirma que la falta de castigo y de orden causa males mayores.
El drama argentino es que 1 de 4 jóvenes está fuera del sistema del
estudio y del trabajo y carece de marco familiar. La pobreza causó
su deserción escolar y desmembró su familia. Su acorralamiento
social lo hace vulnerable al delito. Para el New York Times la
política pública debería evitar que los jóvenes formen parte de
bandas, dándoles escuela, trabajo y servicios sociales. El Congreso
estadounidense aprobó la Ley de la Segunda Oportunidad, que obliga
al Estado a apoyar a los que salen de prisiones. La mano dura agrava
el problema. Los empuja aún más lejos de la sociedad y llena las
cárceles que son escuelas del delito. Fortalecer a la policía para
enfrentar el crimen organizado, sanearla y profesionalizarla y
convertir a la educación y a la igualdad de oportunidades en
políticas de estado son soluciones verdaderas. Finlandia es uno de
los países con mayor calidad de vida. En lugar de utilizar la
tolerancia cero practica la exclusión y la corrupción cero, tiene
menos policías por habitante, es líder en educación y su mayor
secreto se escribe en tres palabras. Educación, educación y
educación.
LA CAUSA DEL EFECTO.
Algunos buscan la causa del efecto,
todo tiene una causa. Einstein dijo que Dios no juega a los dados.
Po4 el concepto de libertad se puede cambiar, nada está
predeterminado. Prigogine sostiene
que el universo es provocativo y
creador.
A es la causa del efecto B cuando si
sucede A aparece B. Tras las reiteraciones automatizamos el
pensamiento. Para Hume es una costumbre, la inducción no es
infalible. Russell lo apoya con el cuento del pavo inductivo que
cenó a las 21 durante años y razonó que siempre lo haría, pero una
Navidad le cortaron el cuello y lo cenaron a él.
La condición necesaria
es la clave. Hume señala dos principios: causación (todo efecto
tiene su causa) y causalidad (a igual causa igual efecto): pero la
regularidad crea la ilusión de la causa. El método científico
combina inducción y deducción para comprobar las hipótesis válidas.
En el hombre la libertad y su deseo son la causa del efecto que
motiva la acción que lo provoca. Esto lo diferencia de la
naturaleza. La intención de alcanzar la meta lo incentiva a generar
la acción. La libertad es la capacidad para autodeterminarse.
¿Es la libertad una ilusión? El
determinismo biológico se basa en factores fisiológicos, como los
genes. El determinismo psicosocial en instintos y condicionamientos
sociales. El dilema es: ¿somos libres? Uno puede sentir calor aunque
objetivamente haga frío.
Los juicios o acciones
sin argumentos condenan a la arbitrariedad. La posición naturalista
se fundamenta en las causas y no en las razones El dilema fatal se
produce al considerar al individuo como parte del mundo natural pese
a que su estatuto diferencial es la autonomía.
Mientras que la disputa
entre el poder de los dioses y el humano es externo a la razón; el
dilema fatal es interno, para argumentar se busca la causa del
efecto. Así para atenuar una condena se apela a una infancia infeliz
¿Es responsable o lo movió una causa? Las cosas se
ven objetivamente desde la causa y subjetivamente desde el sujeto. Objetivamente
buscamos leyes, subjetivamente somos libres. Las opciones hacen
presumir la libertad aunque existan los instintos y los mandatos. El
punto de vista depende de lo que se mira y de los intereses,
un proceso puede ser determinado pero los planes del individuo
libres. Desde la posición determinista, la causa del efecto es la
causa. Pero en el hombre un evento futuro puede actuar como causa.
No se trata de la meta, sino de su anticipación psicológica lo que
activa y dirige la conducta. La meta anticipada ejerce así su efecto
causal.
La
anticipación proporciona un método de control en el que las
expectativas se emplean para producir las acciones. El hombre
integra la información sobre el pasado, el presente y el futuro,
para mantener o modificar su presente, orientándolo hacia el futuro
deseado.
“Si no conoces la causa
de tu problema, esa es la causa de tu problema”. Desde lo objetivo
buscas la causa en la educación, en la presión social, en los
instintos. Desde lo subjetivo la causa del efecto son tus
elecciones. Si no eres feliz estudia la causa del efecto y cambia de
inmediato tu conducta, si haces lo mismo seguirás obteniendo las
mismas sensaciones.
La lógica de la intuición.
Para resolver problemas se necesita el
conocimiento. Nada surge de la nada. Por eso los ejercicios
prácticos se ubican al final de los capítulos. Hay que
dominar ciertas reglas pero hay quiénes resuelven las cosas de otro
modo. Tienen un ojo especial para descubrir lo que el ojo común no
ve, activan el cerebro para resolver problemas como para
inventarlos. El entrenamiento perceptivo enseña a mirar distinto y a
aplicar los principios a situaciones nuevas. La experiencia
nos condiciona a ver el mundo desde nuestro punto de vista. Una sola
perspectiva que impide ponerse en el lugar del otro y aceptar
alternativas. Para salir del egocentrismo hay que convertirse en un
observador neutral, un modelo tan terapéutico como educativo.
El modelo del mundo. Son
creencias
organizadas con una lógica que funciona según reglas y niveles. Es
imposible resolver un problema en el nivel en que se genera. El
primer nivel es el entorno. Es el contexto de la acción ¿Dónde,
cuándo, con quién se puede alcanzar un objetivo?
El Comportamiento. Son
acciones realizadas en el entorno. El comportamiento interno, el
pensamiento, es previo a la acción. Sólo un comportamiento adecuado
a la situación es capaz de modificar el entorno. Remite a la
pregunta ¿Qué se debería hacer?
Las Capacidades.
Las competencias mejoran el comportamiento. Se tienen los recursos
necesarios, el más importante es la capacidad de aprender. La
capacidad aumenta aprendiendo.
Sistemas de Creencias. Las
creencias afectan la percepción en la interpretación del suceso.
Damos por hecho que nuestras creencias son ciertas y esperamos que
todos las compartan. Esto no facilita las relaciones. Cuestionar una
creencia desestabiliza lo que se deriva de ella, por eso somos
reacios a modificarlas. No todas tienen la misma fuerza. Se cambian
fácilmente las que no alteran el modelo del mundo. La
creencia influye sobre la capacidad. Si nos creemos incapaces,
cerramos la puerta a nuevas competencias, nos conformamos con las
que tenemos, nos cuesta asimilar las nuevas, porque adquirirlas le
quitaría la razón a la creencia.
Creencias, Valores, Criterios y
Metaprogramas. Son
subsistemas del sistema general. Los Valores son las creencias más
importantes. Los Criterios son las reglas para saber cuándo un valor
fue satisfecho. Sobre el valor del dinero nos preguntarnos: ¿es
suficiente lo que he ganado? ¿Cuánto tendría que ganar para
considerarme satisfecho?
Los Metaprogramas son
filtros, que permiten conocer a qué presta atención un individuo.
Quién es capaz de identificar los valores y metaprogramas, podrá
convencer con mayor facilidad.
Identidad.
Es la imagen de sí mismo e influye en los demás niveles. Uno se
comporta de cierta manera, aprende capacidades, adopta valores y
creencias que concuerden con lo que cree que es. Este nivel se
conecta con la “Misión” que se desea conseguir en el mundo.
Nivel Espiritual.
Es la pertenencia a esferas como pertenencia a familia,
iglesia, empresa u otros grupos; formar parte de la especie humana o
del universo, nuestras convicciones religiosas, políticas. La
pregunta clave es “¿para quién?” o “¿con quién?”, y la palabra
esencial, “trans-misión” de lo que somos y lo que es importante para
nosotros, para los demás y para el mundo.
Técnicas para pensar. El
sistema de creencias condiciona la intuición programando la
conducta, pero, por otro lado, se busca romper el cerco. Todo
razonamiento es pensamiento, pero no todo pensamiento es
razonamiento. Hay dos modos clásicos de razonar: la deducción
infiere de lo universal a lo particular y la inducción recorre el
camino inverso. La idea no es parte de la lógica. Su contexto de
justificación no abarca el contexto del descubrimiento -la génesis
de la idea-.
Abducción
es el proceso de crear hipótesis que expliquen hechos sorprendentes.
La idea surgida de una intuición no se demuestra con la deducción
ni generalizando casos particulares (inducción).
No se sabe si es válida
y es lo que hay que averiguar, formulando una hipótesis intuitiva,
para aclarar lo que todavía no se puede explicar. La intuición
procede del conocimiento previo.
Supongamos la regla:
Todas las manzanas de esa bolsa son rojas. Un caso: Estas manzanas
estaban allí. Un resultado: Estas manzanas son rojas. La deducción
aplica la regla al caso.
Imaginemos que, sin
saber cuál es el color de la manzana que hay en la bolsa, extraemos
varias y observamos que todas rojas. De inmediato inferimos que
todas son rojas, aunque la inferencia puede ser falsa. El proceso
mental es: Caso: Estas manzanas estaban en esta bolsa. Resultado:
Estas manzanas son rojas. Regla: Todas las manzanas de esa bolsa son
rojas. Este razonamiento es una inducción, la inferencia de una
regla a partir de un caso y un resultado. El razonamiento deductivo
explica, su conclusión no añade nada a las premisas. El razonamiento
inductivo amplifica, lo que afirma la conclusión no estaba en las
premisas. Supongamos otra situación. Hay varias bolsas con manzanas
y un puñado de manzanas rojas, sobre la mesa. Después de examinar
varias bolsas encontramos que una contiene sólo manzanas rojas.
Entonces inferimos que las manzanas provienen de allí. Regla: Todas
las manzanas de esta bolsa son rojas. Resultado: Estas manzanas son
rojas. Caso: Estas manzanas provienen de esta bolsa. Este
razonamiento es una abducción, la inferencia de un caso a partir de
una regla general y un resultado. Como la inducción, la inferencia
hipotética no tiene carácter necesario sino probable, es un
razonamiento ampliativo.
El científico recurre a
hipótesis acerca de realidades inobservables para explicar
realidades observadas, sin perder la conexión con la experiencia
sensible, la trasciende buscando su racionalidad. La deducción
explica, no dice más que sus premisas, la síntesis amplía, añade
nuevos conocimientos. La inducción generaliza a partir de un número
de casos, infiere que es aplicable a la clase entera. La hipótesis
conjetura, la inducción generaliza.
La inducción y la
abducción se parecen en que amplían, ambas extienden el conocimiento
más allá de lo observado. Se distinguen de la deducción, que tiene
carácter explicativo. No obstante, inducción y abducción son
distintas. Mediante la inducción, concluimos que hechos similares a
los observados se aplican a casos no examinados. La abducción supone
la existencia de un hecho diferente, que se puede explicar según las
leyes conocidas. La inducción razona de lo particular a la ley
general, la abducción, del efecto a la causa.
La inducción infiere la
existencia de fenómenos iguales a los observados, la abducción
supone algo distinto a lo que se observa y con frecuencia algo que
sería imposible observar directamente.
La intuición de la idea.
El ensamble entre la razón y la
emoción lo hace el método holístico. El hemisferio izquierdo es el
del científico, el derecho es el artista. El cerebro que trabaja en
equipo, intenta llevar las ideas a la práctica. Einstein no creaba
con palabras. En la teoría de la relatividad se imaginó viajando en
la punta del rayo de luz.
El poder duro -hard
power- procede de la fuerza. El poder blando – soft power-
atrae por la cultura o por la bondad de una política. El cerebro
humano tiene los dos: el poder duro de la razón en el izquierdo y el
poder blando de la emoción en el derecho. El poder inteligente –smart
power- conjuga razón con emoción, plan con intuición,
conocimiento con imaginación.
El método científico
parte de la hipótesis, que obtiene por abducción, la deducción
deriva sus consecuencias y la inducción las pone a prueba. En la
vida práctica creamos ideas para resolver los problemas e innovamos
cuestionando la rutina. Todo este se potencia con los métodos que
constituyen, sin duda, la mayor riqueza del hombre. La intuición
también tiene su método.
Las buenas teorías sociales: el diálogo
apreciativo.
Cuando un cambio de prácticas implica
modificar creencias se debe elegir para implementarlas a los que
tengan el perfil de agentes de cambio. Se requiere que los
principios sean aceptados con compromiso para que no se aprovechen
las dificultades propias de toda implementación para bombardearlos.
La competencia y la identidad del equipo de cambio son centrales
para que sean aceptadas sus recomendaciones.
En “Ana y el Rey” con
Jody Foster (1999) hay una escena donde Ana (la maestra inglesa que
ha venido a educar a los hijos del rey de Siam) explica el concepto
del vacío a los niños. Ana realiza el experimento de cómo pasar un
huevo duro pelado por el cuello de una botella. Para ello, deja
caer un papel ardiendo dentro de la botella y mientras coloca en
posición vertical el huevo duro pelado en la boca de la botella les
dice a los niños : “Todos sabemos que este huevo jamás entrará en
esta botella. Es un hecho, es la verdad. Confiamos en la verdad para
hacer juicios. Pero ¿Qué pasa si nuestro juicio está equivocado y
creemos que es correcto? ¿Confiamos en nuestros ojos o creemos en lo
imposible? En el momento en que el huevo pasa por el cuello de la
botella y los niños se ríen, Ana dice: “Ven, una forma de lograr lo
imposible es cambiar el clima”.
El cambio es posible y
se ofrece de un modo práctico de lograrlo y lo hace cambiando el
clima. Esta teoría nos brinda una nueva forma de ver la realidad, de
entenderla, y de cambiarla. Una buena teoría promueve cambios, pero
muchas fracasan al aplicar el paradigma acción-investigación al no
producir una teoría innovadora capaz de despertar la imaginación, el
compromiso, el diálogo requerido para reordenar el comportamiento
social y la construcción de conocimiento.
La verdadera ciencia
comienza y termina en la admiración. La existencia social es un
milagro que nunca podrá ser entendido en su totalidad. Una buena
teoría permite ver de una manera nunca antes imaginada. Ofrece la
posibilidad de navegar en un mundo que de otra manera sería
neutral, sin sentido, y caótico. Una teoría científica es un medio
para entender la realidad y mejorarla.
El poder creativo de
una teoría ha sido ignorado por el modelo lógico-positivista, pero
es uno de los pilares del diálogo apreciativo en el estudio de la
comunicación. Una buena teoría ayuda a los sistemas sociales a
evolucionar, adaptarse, y alterar sus modelos respondiendo así a la
inestabilidad del orden social. En lugar de preguntar si la teoría
se corresponde con la realidad, hay que ver si genera nuevas
posibilidades para la acción social y estimula el diálogo sobre cómo
organizarla. El modelo de acción social no está fijado por la
naturaleza de modo determinista.
El diálogo apreciativo
ofrece los medios y el lenguaje para que un grupo convierta su
apatía en acción y la falta de poder individual en fuerza colectiva.
Una buena teoría ofrece una visión amplia del futuro a construir y
desafía los límites de la percepción entre lo posible y lo
imposible.
Tiene que ser capaz de
despertar la imaginación, la esperanza, y la pasión en individuos y
grupos. La teoría apreciativa es un método poderoso para cambiar. No
enfoca la solución de problemas sino la innovación social. La
investigación se inicia con la apreciación de lo que el sistema es y
posee pero con una visión de un misterio o un milagro. La actitud
apreciativa despierta el deseo de crear y descubrir posibilidades
sociales que puedan enriquecer la existencia y darle sentido. Lleva
a hacer nuevas preguntas y las preguntas determinan en gran parte lo
que encontramos,
Cuando Watson preguntó
a Sherlock Holmes como descubrió el fósforo que estaba oculto debajo
de la madera, el genial investigador contestó: Que lo encontró
porque lo estaba buscando
Las preguntas
metafísicas de qué es lo que hace posible la existencia se
reemplazan por una plataforma que genera teoría un diálogo normativo
que conduce a un proceso autodirigido.
La teoría apreciativa
usa lo mejor que existe en una organización para encender la
intuición de lo posible y une lo mejor y lo posible de una manera
firme, lógica, y apasionada.
El diálogo apreciativo.
El Diálogo Apreciativo le da forma al
hábito de buscar y hallar lo positivo y de potenciarlo como una
realidad anticipada. Parte de la hipótesis que la conducta refleja
los fines que se desean alcanzar. Así es como se puede sentir
alegría previendo de una experiencia agradable y por lo tanto
procrear el futuro que imaginamos. No se trata de negar los
obstáculos sino de incorporarlos con “efecto láser”, es decir
haciendo foco sobre lo positivo-creativo como fuerza impulsora de un
futuro mejor.
El
método de solución de Problemas. Parte
de que todos tenemos problemas. La estrategia es hallar lo que está
mal, identificar la causa, construir hipótesis de solución, elegir
la mejor y ejecutar un plan. El diálogo apreciativo no busca
problemas sino lo mejor del presente o del pasado, imagina su
potencial de enriquecimiento y luego lo construye.
La ventaja del
pensamiento positivo es que el sí es más fuerte que el no, tiene más
poder psíquico. El problema, en cambio, sujeta a una alternativa
única, mientras que el diálogo abre opciones. Atarse a lo negativo
no tiene la fuerza de la visión, implica considerar a los recursos
que siempre son escasos, entre tanto el diálogo abunda en
posibilidades. Uno cierra y otro abre: la mente como el paracaídas
sólo funciona cuando se abre. Uno apela a la resistencia el otro a
la energía. Uno avanza paso a paso, el otro a ideas que vienen de
golpe. Uno a la dirección externa, el otro al empowerment “el poder
interior”.
El modelo de la transformación. Siempre
hay algo que funciona bien en lo cotidiano, si se hace foco láser
allí se convierte en realidad percibida ante otras realidades
alternativas. Si lo que funciona bien se proyecta hacia el futuro
otorga seguridad.
Las 4
D del diálogo apreciativo. Lo
primero es descubrir (Discovery) lo bueno y lo peor
convertido en potencial positivo. Es apreciar lo mejor. Luego hay
que ...
Soñar (Dream) Es
la etapa de pensar en lo que “podría ser”. Imaginar más allá de los
límites y evaluar la
propuesta en una escala de muy importante a poco importante o si ya
existe: “sí”, “no”, o “de alguna manera”. Se
trata del poder de la visión.
Diseñar (Design). El
sueño ya ha sido definido, ahora hay que concretarlo mediante
acciones desafiantes, con una declaración que describa lo que
debería ser y qué hacer. Es
en esta etapa se decide qué se hará y cómo se puede Co-construir el
ideal.
Destino
(Destiny) momento
inspirador donde se ejecuta el sueño diseñado en las etapas
anteriores. Implica el cambio, su estabilidad en el tiempo y el
monitoreo del progreso en la obtención del resultados. Es
experimentar e innovar, establecer prioridades, implementar, y de
volver a descubrir para reiniciar el proceso de crear y mantener lo
que debe ser.
Experiencias
desde el éxito y el análisis del error. Se
trata de determinar las causas de los éxitos y de los fracasos para
crear un banco de datos de experiencias positivas como fuente de la
inteligencia emocional: confianza, aceptar riesgos, entusiasmo,
independencia, y evitar los efectos negativos del pasado. Sin este
análisis simultáneo el peligro es caer en complacencia, arrogancia o
culpar a los demás. Con el balance analítico del éxito y el fracaso
se obtiene humildad y equilibrio de la percepción.
La imagen positiva del
futuro debe guiar la actividad de la organización. El lenguaje
positivo planta una semilla que redirecciona la mente. Nos separa de
la preocupación centrada en uno mismo, amplía la concentración en lo
bueno que existe, aumenta los sentimientos de solidaridad hacia los
otros y nos lanza a actuar de manera más altruista. El lenguaje
negativo invita a fijarnos en lo malo, a desacreditar, aumenta los
niveles de defensa, muy raramente genera una nueva visión, crea un
sentido de debilidad y disfuncionalidad, disminuye el potencial para
crear y cambiar la realidad.
La validez de la
afirmación positiva está demostrada en el campo de la medicina, del
atletismo, la psicoterapia. En medicina existen evidencias que
muestran que el sistema de creencias activa la cura. Es lo que
sucede con los placebos unidos a la imagen positiva de que la
curación es posible.
En vez de eliminar los
errores el camino más efectivo para mejorar es implementar prácticas
y procesos exitosos y positivos. El énfasis en lo negativo de la
educación que recibimos domina nuestra manera de ver la realidad,
como sentir que un enfoque positivo de la vida es una actitud
ingenua, una ilusión efímera y propia de gente débil. Se trata de
cambiar la manera de ser aprendiendo a ver el “vaso medio lleno”; a
reconocer lo bueno en lugar de lo malo; a juzgar enfatizando lo
positivo que existe en lugar de lo negativo; a dialogar usando
lenguaje positivo en lugar de negativo; a aprender desde el éxito y
no desde el fracaso; a creer que el cambio positivo es posible; y a
usar el poder transformador de la conversación como recurso.
Desarrollar el ojo apreciativo que es capaz de ver lo mágico en lo
ordinario, la belleza, y el misterio que se esconde, despertando lo
mejor que existe en nosotros. Pero además nos ofrece los recursos
para lograrlo. Un pensador positivo posee la capacidad de planear
(con fe en uno mismo y en el equipo, con integridad en el actuar con
honestidad y justicia, y con concentración al no desviarse). Tiene
la capacidad de dinamizar y activarse para alcanzar metas (optimismo
en que se lograrán los resultados ante la adversidad y entusiasmo
que es poseer alta energía, pasión y motivación). Tiene la capacidad
de actuar (confía en sus fortalezas ante la incertidumbre, coraje en
arriesgar, y determinación en la búsqueda incansable del objetivo.
Por último cuenta con la capacidad de controlar (paciencia para
esperar la oportunidad y calma o serenidad en los tiempos difíciles,
buscar el balance diario como respuesta y tomarse el tiempo para
reflexionar y pensar).
El pensamiento positivo
es una estructura mental y afectiva que se puede desarrollar uniendo
la teoría y la práctica bajo el concepto unificador de que no existe
mejor práctica que una buena teoría.
Contenido del programa
del curso:
1. Introducción 2. Principios del
diálogo apreciativo.3. Constructivismo social: Su relación con la
teoría del caos, de la complejidad y nuevos paradigmas. 4. Principio
de simultaneidad: concepto y definición. Cambio y contexto para el
cambio. 5. La hermenéutica. No hay hechos sólo interpretaciones.
Nietzche. 6. Principio de anticipación. “Imágenes positivas =
acciones positivas” 7. El principio de lo positivo: “Teoría de la
acción afirmativa”. 8. Aplicación del ciclo descubrimiento, meta,
diseño y realización.9. Aplicación. Conversaciones de iniciativa,
Conversaciones para la comprensión de la toma de decisiones en
grupo, Conversaciones para la toma de la decisión, Conversaciones
para la ejecución de la decisión, Conversaciones para la evaluación
de las consecuencias de la ejecución de la decisión, Conversaciones
de cierre.
* El doctor Horacio Krell es el CEO Ilvem. Dicta conferencias gratuitas sobre optimización de la inteligencia. Mail: horaciokrell@ilvem.com.
Ilvem es una entidad educativa cuya misión es el desarrollo de la mente humana en el marco de la teoría de las inteligencias múltiples (espiritual, emocional, intelectual, creativa, artística, estratégica, corporal, social, comercial, comunicacional y digital).
Informes en www.ilvem.com o al teléfono 48215411.
|