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Un jardinero no puede adecuar el
crecimiento del jardÃn a su deseo sino que debe respetar el tiempo
de crecimiento de las plantas. Del mismo modo la formación de un
niño requiere tiempos biológicos que no se pueden acelerar. Esto
demanda planificar la enseñanza según ciertos principios:
1-
Presentar gradualmente la información desde lo más
sencillo a lo más complejo.
2-
Adecuarse a la capacidad de comprensión del niño.
3-
Reforzar las redes neuronales con información
redundante por diversos canales.
4-
Respetar los tiempos biológicos,
5-
Exigir, es un desafÃo para promover el desarrollo
Cuando no se respetan los principios,
la falta no puede evidenciarse en lo inmediato sino a largo plazo.
No es suficiente con que el niño pase de grado porque es más
adelante cuando proliferarán las conductas violentas, serán
dispersos, desordenados, desprolijos, desatentos, indisciplinados o
fabuladores, esclavos de la televisión, demandantes de clases
particulares de apoyo, tendrán el sueño alterado y miedos diversos.
Un cerebro biónico.
CientÃficos australianos desarrollaron una nano-memoria capaz
de almacenar información como lo hace un cerebro humano.
El aparato, que es diez mil veces más delgado que un cabello
humano, imita la compleja ingenierÃa del cerebro con su retorcida
masa de las vÃas nerviosas, según
el equipo de la Universidad RMIT de Melbourne que lo creó. Se trata
de la construcción de redes de neuronas artificiales que sean
capaces de equiparar la actuación y las caracterÃsticas de sus pares
biológicos.
A diferencia de los aparatos
digitales que registran los datos en secuencias binarias, la
celda de nanomemoria almacena la información en múltiples estados
porque es análoga, como el cerebro.
Un
interruptor de electricidad puede encender y apagar la luz y otro
distinto puede graduar la intensidad de la misma.
La nanomemoria da mayor
flexibilidad a la información que se desea almacenar y a las
caracterÃsticas que se pueden obtener.
La eventual creación de un cerebro
biónico contribuirá a entender mejor enfermedades como el Alzheimer
e incluso para reemplazar en un futuro lejano las partes dañadas.
El
aparato puede servir para desarrollar formas de inteligencia
artificial capaces de almacenar, recordar y rememorar eventos
pasados.
Neurociencias y la educación. Estos
avances tecnológicos y los avances de las neurociencias sobre el
funcionamiento cerebral permitirÃan presumir que algo está cambiando
en la educación. Sin embargo ni la tecnologÃa ni la neuroeducación
del cerebro están saliendo de los laboratorios cientÃficos para
pasar al gran laboratorio social que es el aula de la escuela
Se sabe que la percepción es la que
va modelando el cerebro y por eso la responsabilidad de la educación
es tan grande.
Como dijo Ortega y Gasset el hombre
es él más sus circunstancias. Según como ingresa la información se
va conformando el ambiente interno del cerebro que prepara las
respuestas ante el ambiente externo. De las sensaciones surgen la
memoria, el pensamiento valorativo y el comportamiento que miden el
grado de éxito de la enseñanza y de la educación. Y es en la
actividad diaria donde se pone de manifiesto la calidad del
aprendizaje.
La organización del cerebro se divide
en aspectos intelectuales, emocionales y comportamentales.
El pensamiento mágico.
El uso vulgar del término cábala -creencia supersticiosa según la
cual llevando a cabo determinada acción se puede atraer la fortuna
o evitar desgracias. Estas versiones de la superstición nos dotan de
un sereno escudo protector. Son, a su manera, un talismán abstracto.
Nuestra pequeña psicopatologÃa cotidiana está plagada de esas
acciones que buscan en la más trivial de las circunstancias aliarse
a la buena fortuna. Estas creencias y obsesiones son fáciles de
considerar residuos de nuestro pensamiento mágico ancestral.
Redes neuronales. Las neuronas
almacenas y transmiten información comunicándose entre sà en una
gramática cerebral cuyo lenguaje incluye señales eléctricas,
quÃmicas, y magnéticas creando rutas y generando las memorias que
señalan el desarrollo evolutivo del comportamiento. Durante la
educación no se tiene en cuenta cómo funciona el cerebro y los
patrones culturales van perpetuando el predominio del hemisferio
cerebral dominante (el hemisferio izquierdo) lo que atenta contra
la armonÃa del cerebro, ya que relega a un segundo plano al
hemisferio derecho, conectado con la creatividad y la inteligencia
emocional.
Hay una secuencia natural en la
evolución de los sistemas de información biológica, entre los cuales
el hombre es su máxima expresión. Ante la conciencia de su pequeñez
y su asombro ante las maravillas de la vida, el hombre alcanza su
destino y la comprensión de la condición humana. Pero esto es
posible según la calidad de la enseñanza que recibe, por la que el
mismo se da a partir de su memoria y del pensamiento y por lo que
puede lograr con sus acciones. Gracias al desarrollo de su
potencialidad puede entender, valorar y comunicarse con el medio
fÃsico y cultural y ser el receptor de su continua evolución y
contribuir a su transformación. Las neuronas y su asociación
permanente participan de su saber y su sentir, no como funciones
aislantes de protección sino como factores de comunicación asà como
la piel hace lo propio con todo el organismo.
Nunca nos bañamos dos veces en el
mismo rÃo. De las interacciones de las partes surge un todo superior
a la suma de ellas y generan una actividad coordinada y cooperativa
que evoluciona naturalmente sin reduccionismos entre los factores
intelectuales, emocionales y motores. En el sentir se gestan las
memorias que le permiten pensar el mundo. Y el sentir depende de la
enseñanza. Es asà como como aprendiendo se va modificando. Como dijo
Heráclito nunca nos bañamos en el mismo rÃo porque las aguas serán
distintas y nosotros también.
Los cambios sutiles no son accesibles
a la percepción humana, la realidad no es la que creemos ver, y sus
continuos cambios no pueden ser captados por la conciencia. Esto
dificulta la comprensión de la fugacidad del presente y de los
tiempos en los cuales se debe administrar la enseñanza. Pero al
advertir el proceso de cambio se ve con claridad la relación entre
ambiente-enseñanza-conducta y aprendizaje. Ningún universo es más
maravilloso para el hombre que su propia individualidad ya que se
estructura a sà mismo mediante la enseñanza y la autoenseñanza.
La teorÃa del caos.
La
imagen más célebre de la teorÃa del caos es la del efecto mariposa:
la sospecha de que el movimiento de las alas de un lepidóptero en
Siberia, de alguna manera incognoscible, repercute en el otro lado
del planeta. ¿Por qué no permitirle a nuestra implacable neurosis la
fantasÃa de que de uno de nuestros modestos gestos, si se da la
correcta cadena de causas y efectos, puede agregarle algo al mundo
del que somos parte? Que las cábalas siguen fructificando es fácil
de comprobar. Entre los cientÃficos tampoco hay acuerdo.
Algunos buscan la causa del
efecto, todo tiene una causa. Einstein dijo que Dios no juega a los
dados. Pero según el concepto de libertad se puede cambiar, nada
está predeterminado. Prigogine sostiene que el universo es
provocativo y creador. A es la causa del efecto B cuando si sucede
A aparece B. Tras las reiteraciones automatizamos el pensamiento.
Para Hume es una costumbre, la inducción no es infalible.
Russell lo apoya con el
cuento del pavo inductivo que cenó a las 21 durante años y razonó
que siempre lo harÃa, pero una Navidad le cortaron el cuello y lo
cenaron a él.
La
condición necesaria es la clave. Hume señala dos principios:
causación (todo efecto tiene su causa) y causalidad (a igual causa
igual efecto): pero la regularidad crea la ilusión de la causa. El
método cientÃfico combina inducción y deducción para comprobar las
hipótesis válidas. En el hombre la libertad y su deseo son la causa
del efecto que motiva la acción que lo provoca. Esto lo diferencia
de la naturaleza. La intención de alcanzar la meta lo incentiva a
generar la acción. La libertad es la capacidad para
autodeterminarse.
La edad de los principios. Si hoy
resucitaran un maestro y un médico del siglo XIX el médico deberÃa
estudiar de nuevo su carrera mientras que el maestro podrÃa seguir
dando sus clases sin problemas. Hay una sensación mundial de
malestar con la educación
porque no logra que el
niño aprenda a desempeñarse en la
vida. Mientras que la
sociedad de consumo prefiere el objeto al sujeto, paÃses avanzados,
como Finlandia, invierten en educación con igualdad de oportunidades
para ricos y pobres y los maestros son estrellas con tÃtulo
universitario. Sostienen PRINCIPIOS con mayúscula. El niño vive en
la edad de los estrenos, en el ejercicio pleno dela curiosidad. Las sociedades
que pierden sus PRINCIPIOS deben cambiar el principio de sus niños.
En Finlandia no hay desnutrición infantil ni grandes diferencias de
ingresos.
El
cerebro del niño al nacer es una página en blanco que madura con la
educación y la
experiencia. Cada
neurona puede conectarse con hasta otras 200 según la estimulación
que reciba. Su estilo de vida se refleja en la corteza cerebral
mediante la neuroplasticidad -la capacidad del cerebro de
autoformatearse-. El hombre
dispone hoy de más conexiones que sus ancestros para mejorar sus
decisiones e influir en sus circuitos neuronales.
Desarrollo natural o dirigido. Una
opción es dejar que el cerebro madure naturalmente, tal como crece
la lechuga, otra es provocar la creación de los circuitos
neuronales. En sus primeros años el niño crea el capital que le
permitirá como hombre vivir de los intereses. Si no lo crea en la
niñez no lo creará jamás. Son dos las claves del progreso humano: la
cultura del ejemplo y la estimulación temprana.
Si
un niño es criado por lobos nunca recuperará lo que no pudo generar.
El niño también pierde cuando ignora su genio interior, cuando la
cultura sólo le ofrece un radar para imitar la moda pero no la
brújula del autoconocimiento. No hallará vientos favorables si no
sabe a dónde quiere llegar.
No
se trata de forzar un desarrollo artificial sino de que desarrolle
su esencia. El código genético es rÃgido, pero la educación puede
ofrecerle la posibilidad de que su potencial se convierta en
realidad.
Lo que no se usa se pierde. Existen
circuitos con los que se nace, algunos que se pierden y otros que se
crean. Al nacer la posibilidad de conexión neuronal es amplia, pero
lo que hasta los 7 años no se creó ya no nacerá. El niño criado
entre lobos camina como un lobo, la bipedestación se logra madurando
en los principios. Como dijo Gohete "lo que has heredado debes
adquirirlo para que sea tuyo". Por eso hay que crear y mantener sus
circuitos cerebrales, sin eso, cuando se haga hombre, no tendrá
libertad de elección. Asà como no tiene sentido regar una planta que
murió, no es factible aplicar estÃmulos sin un órgano capaz de
procesarlos, ni intentar establecer conexiones fuera de tiempo.
Estimulación temprana. El niño
reconoce la música en el embarazo y también puede detectar una
situación estresante de su madre. Aprendió que un latido cardÃaco
muy rápido refleja un peligro, entonces cuando nace y percibe
situaciones similares interpreta que hay un riesgo
y llora.
Al
nacer su cerebro está incompleto pero sus órganos sensoriales ya son
accesibles. Por lo tanto podemos actuar y rodear al niño de
estÃmulos que aporten mayor cantidad de energÃa y sean más
efectivos.
Lo
ideal es rodear precozmente al niño de un ambiente sónico variado.
En su maduración hay que brindarle estÃmulos que pueda asumir y que
le sean útiles. Los circuitos se construyen en la primera edad, por
eso es necesario que aprenda a generarlos cuando su cerebro es
todavÃa moldeable.
El peligro es dejar
todo librado al azar ya que como dijo Pasteur el azar sólo favorece
a las mentes preparadas.
Sin neuroeducación se
generan sociedades enfermas dominadas por la desigualdad, la
violencia y la ignorancia. Y esto se debe a que las consecuencias de
la mala educación no se manifiestan como tumores o malformaciones al
estilo de la nariz de Pinocho. Eso permite negar las consecuencias y
las verdaderas causas. La educación debe convertirse entonces en
polÃtica de estado, ya que es la industria pesada de un paÃs que
fabrica ciudadanos. Hay que lograr entonces que el saber ocupe su
lugar.
* El doctor Horacio Krell es el CEO Ilvem. Dicta conferencias gratuitas sobre optimización de la inteligencia. Mail: horaciokrell@ilvem.com.
Ilvem es una entidad educativa cuya misión es el desarrollo de la mente humana en el marco de la teoría de las inteligencias múltiples (espiritual, emocional, intelectual, creativa, artística, estratégica, corporal, social, comercial, comunicacional y digital).
Informes en
www.ilvem.com o al teléfono 48215411.
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