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Gioachino Rossini, el autor del Barbero
de Sevilla dijo: “El
rumor, como la calumnia avanza poco a poco, suavemente, se introduce
en la cabeza de la gente hasta que "cual un rayo, como el fuego, ya
nada lo puede detener".
El rumor es el modelo de comunicación más viejo del mundo y al que
mejor le va, incluso en sociedades avanzadas y racionales. Los
nuevos canales de comunicación -redes sociales e Internet- le
otorgan una velocidad de propagación que ha llegado a obsesionar.
Mientras más grande sea la mentira propagada por rumor, es más
probable que sea creída.
Lyubov Orlova fue un buque construido
en 1976 para realizar cruceros. En 2010 fue confiscado en Canadá
por deudas de su propietario. En una tempestad la nave se perdió en
el mar. Según The Independent, los guardacostas estadounidenses lo
encontraron en 2013 y, como no representaba peligro, lo
abandonaron en aguas internacionales. Un cazador de barcos perdidos,
Pim de Rhodes, habló de la posibilidad de que el navío no esté muy
lejos de las costas británicas. El diario afirmó además que lo
habitan "centenares de ratas caníbales" que se estarían devorando
entre ellas. El rumor adquirió tanta envergadura que obligó a las
autoridades a desmentir la presencia del buque, sin demasiado éxito.
No es un caso aislado: el rumor se
volvió un clásico de la política y de los medios. Ciertos
temas son recurrentes: envenenamiento alimentario, crímenes
sexuales, complots de todo tipo, violencias urbanas. El problema es
que el rumor se alimenta de todo lo que le pasa cerca. ¿Cómo
identificarlo, controlarlo, canalizarlo? ¿Y en qué reside su
irrefrenable poder de seducción? Es un enigma. Existen los
espontáneos, también los proféticos o premeditados. Tienen en común
que en tan sólo 24 horas pueden convertir una empresa prestigiosa en
una usina de desconfianza.
"Escuché
que”.
Tres
jóvenes universitarios corrieron un rumor para medir la velocidad y
dirección de su propagación. Sus víctimas fueron una chica decidida
a mantener un firme celibato y su novio rico. Dijeron que habían
tenido sexo casual. ¿Era cierto? Eso no importaba. Sin embargo, las
palabras crean mundos, guían acciones y generan consecuencias. El
rumor creció exponencialmente gracias al boca a boca y se
transformó.
Todo se salió de control cuando
la joven denunció una violación y se suicidó, y su novio fue
detenido. Lo que se conversaba se había convertido en algo real. El
rumor se desnudaba casi como verdad. El rumor, motorizado hoy por
Facebook, Twitter o LinkedIn, produce daños económicos a las
empresas, a su reputación y a los lazos de lealtad con sus
consumidores. ¿Cómo erradicarlo si se basa en falsedades? Primero
hay que entenderlo.
Los
rumores son como una declaración sin confirmar o no verificada.
Ahora se habla de que es una proposición no verificada cuyo tópico
tiene relevancia para las personas que participan activamente en su
difusión. La familiaridad de las empresas entre los consumidores es
más bien una debilidad. Las personas se sienten propensas a hablar
de lo que más conocen. Pero el rumor adquiere peso cuando no hay
información.
El rumor
se expande de persona en persona por canales informales. No se puede
erradicar, pero las empresas deben escucharlos con atención y
responder rápidamente con una posición creíble. Las redes sociales
se convirtieron en fertilizantes para abonar el terreno donde se
siembran y florecen los rumores. Los mismos fertilizantes deben
utilizarse para contrarrestarlos, presentar información veraz,
comprobable, que evidencie la falsedad y logre su desaparición. Los
rumores pueden ser: sueños, miedos, odios, espontáneos,
conspirativos, contaminantes, proféticos, leyendas urbanas y
premeditados. Para minimizarlos hay antídotos: dar información
detallada, ayudar a la gente a averiguar qué fundamento tiene,
apelar al humor o la ridiculización. Es necesario estudiar el daño
producido y qué hay de cierto, el rumor suele ser una mezcla de
realidad y falsedad.
Hoy las
personas desconfían de las grandes empresas. Por eso, es probable
que la gente descrea de sus explicaciones. Es importante que para
responder en las redes sociales haya alguien discreto y bien
informado, un community manager que logre que las empresas
minimicen el impacto.
La
confirmación.
Supone reconocer lo que de cierto tenga el rumor. La retirada o
modificación del producto es la demostración con hechos de este
reconocimiento. Luego se implemente una campaña para explicarlo -en
un relato coherente- . La refutación. La desmentida puede
provocar que el rumor se extienda todavía más. Para evitarlo la
fuente debe ser creíble, la difusión rápida y de y el contenido
equilibrado (desmentir lo imprescindible).La disociación. La
disociación es una acción de comunicación que busca asociar el
atributo negativo del rumor a otro objeto valorado positivamente.
Buscar lo positivo de lo negativo, buscar otra asociación, por la
que se anima al público a asociar mentalmente el objeto del rumor
con elementos favorables que acepta, de forma que se contrarreste la
atribución negativa creada por el rumor.
Aprender a ver. Quien
no quiera ser víctima de los rumores debe aprender a diferenciar la
influencia de la imitación, la imitación es consciente. Pero el
modelo elegido puede dominar la mente hasta el extremo de no poder
criticar lo que dice. Se aprende más del ejemplo que de la
explicación, pero armonizarlos permite comprender los principios que
regulan la conducta. Para imitar hay 4 etapas: percibir lo
importante, estar motivado, memorizar la dinámica y repetir la
acción hasta automatizarla.
La conducta antisocial
también se imita. Habría que evitar el contagio pero como la maldad
tiene raiting, se le da prioridad en los medios. La imitación
está presente en todo. Así la palabra imaginar deriva de imitar lo
real, los rumores circulan, y las empresas copian a las exitosas.
Los memes – las imitaciones culturales- ; nos pueden invadir y
dominar. Debemos aprender a contagiarnos de lo bueno.
Modelos a imitar. Los
grandes hombres no se comparan; crecen bajo sus propias pautas.
Aprenden sin caer en la imitación, porque anularían su personalidad.
Para que la imitación resulte productiva no hay que imitar a gente
parecida a uno mismo, eso sólo duplicaría cualidades y defectos.
La política, como la
religión, es propaganda y ahí se está cerca del contagio. “Vayan y
contagien lo que sólo nosotros conocemos”, dijo Cristo a sus
discípulos. La palabra “discípulo” significa “aprendiz” o
“seguidor”. La palabra “apóstol” se refiere a “uno que es enviado”.
Mientras Jesús estuvo en el mundo, los 12 fueron llamados discípulos
y siguieron a Jesucristo, aprendieron de Él, y fueron entrenados
por Él. Es un ejemplo claro de que el boca a boca viene de lejos. Un
30% de la gente vota a ganador, a quien cree que ganará porque no
quiere perder. El boca en boca no llegó con Internet. Los hombres de
las cavernas podían informarse sobre buenos lugares para cazar. El
cara a cara es la red social original.
Reglas y mecanismos comunes.
En todas las redes existe un fenómeno inflacionario. Si te convenzo,
somos dos que pasamos mensaje. Ese mensaje lucha con barreras (como
el olvido), vive un ratito, infecta y después se muere. Esto le da
inmunidad a la Red. Pero si captas suficientes propagadores, arrasas
con la Red entera. Que suceda depende de la fuerza del mensaje, de
la resistencia de los otros (a mí no me vas a inundar la cabeza), de
la cercanía y de la cantidad de gente. Si hay mucha exposición hay
chance de viralizar: esto es clave para lograr una epidemiología.
Son las redes sociales
las que les permiten a los publicitarios decidir el rumbo. El viral
de Sarah Silverman a favor de Obama, en la campaña de 2008 produjo
un cambio. Antes la publicidad pensaba una campaña y luego trataba
de integrarla a los medios. Se gastaba casi todo al principio. Ahora
se prueban virales chiquitos, sin gasto enorme; la plata va al que
prende. Lo de Silverman ¿funcionó porque lo que diga cualquier líder
de opinión pega? Pensar que hay gente más influyente que otra es
irresistible, pero no hay todavía información para respaldar ese
punto de vista.
Para que un mensaje sea
exitoso juegan contenidos, tiempos, tonos y prosodia. Existen
canales de comunicación humana ancestrales que un bebé entiende, la
mirada es un acento efectivo. No es lo mismo decir esto es un vaso
que mirar a un bebé a los ojos y decirlo concentrando la mirada. Las
formas de comunicación son muchas inconscientes, genera empatía y
hay canales privilegiados. Hay gestos con una frecuencia de
imitación altísima. En general no te das cuenta. Las neuronas espejo
miden el entendimiento del otro. Se entienden los sentimientos del
otro a partir de evocar los propios. La imitación es una especie de
principio de empatía.. La imitación motora es un preludio de la
construcción de lazos afectivos.
Todo lo contagioso precisa un puente
que lo comunique. Las manos son la superficie más contaminada. La
gripe H1N1, gripe A, que en 2009 hizo hablar de pandemia. En menos
de dos meses el virus pasó a 133 países y trajo a la discusión las
enfermedades del viajero.
Cuando la gente tiene
miedo, hace lo que hace el vecino. En la tragedia de la Puerta 12,
algunos empezaron a salir por esa puerta y todos los siguieron. A
veces imitar mata.El éxito de que algo se propague depende de la
capacidad de transmitirlo y de la vulnerabilidad del receptor.
¿Cómo es que algo se
pone de moda y cómo hay cosas que no entenderemos jamás?
Desconocemos la regularidad del pensamiento humano.
Llega un turista, deja u$s100 en la
recepción del hotel y va al cuarto. El hotelero le paga al carnicero
que corre a pagar al criador de cerdos que salda su deuda con el
molinero. Este se apura a saldar su deuda con la prostituta que
ofrece sus servicios a crédito. Ella va al hotel a saldar su deuda
y deja el billete. El turista baja, ve su billete y se va, no le
gustó el cuarto. Ni se enteró que gracias a él y sin poner un
centavo, nadie tiene deudas y todos miran al futuro confiados. La
moneda es la potestad delegada al gobierno para crear un sistema que
mantenga unida a la sociedad
La fábrica de hits.
Un editor conoce implícitamente la psicología de un lector, sabe qué
lo aleja, qué lo atrapa , nos parecemos más de lo que creemos.
Muchas enfermedades no se transmiten entre distintas especies. Para
que algo se propague se necesita cierta similitud entre los
receptores del mensaje. Todos los humanos somos estereotipados y
sensibles más o menos a las mismas cosas. Por eso Hollywood
funciona. Sabe que si te mete esto y aquello, vos te reirás; 98 por
ciento de la humanidad lo hace. El dos por ciento que no se ríe
probablemente sea porque se protege.
Cuando viaja en avión, un señor mira
películas de Hollywood. Y llora. “Ahí soy yo, no estoy pensando que
no me van a agarrar con tal truco. Ella le va a decir a él que lo
quiere, yo ya sé que eso vendrá y que me están manejando. Y lloro
igual, porque perdí la carcasa de protección en la que creo tener
gustos más sofisticados. Me volví el que soy: un tipo con sus
miedos. No sé por qué, pero mis vecinos de asiento también
lagrimearon.
El marketing basado en
las recomendaciones es más efectivo. Se confía más en alguien
conocido. Las fuentes de influencia son: el mejor amigo, un familiar
o un experto. Los comentarios también influyen, las empresas deben
fomentar que sus clientes satisfechos lo demuestren.
Secretos del Marketing viral.
El producto debe dar la posibilidad a
la gente de hablar de algo que la haga quedar bien. Debe haber un
disparador, algún elemento que toque un concepto ya instalado en la
mente. Luego hay un elemento emotivo: la gente habla de lo que le
llega al corazón, de lo que le indigna, sorprende, o le impresiona.
También está el factor imitación, que hace que imitemos la conducta
que adopta mucha gente. En cuarto lugar está el valor práctico. Es
la idea de dar una noticia útil. Compartimos información para ayudar
a otros o para que aprovechen algo. Y también influye el cuento, la
narración. Por lo general, dice, nos gusta compartir cosas que
vienen envueltas en una linda historia. Las cosas sorprendentes se
comparten. Las empresas saben que si logran emocionar lo
conseguirán. Muchas se atascan en que su producto no es glamoroso y
no es capaz de despertar ninguna emoción. Pero cualquiera es capaz
de armar un contenido contagioso.. Cualquier producto puede generar
alguna emoción.
Una licuadora no tiene nada de
interesante. Sin embargo Blendtec logró 150 millones de vistas con
videos donde ponen cosas dentro de la licuadora. En uno ponen un
iPhone, aprietan el botón y uno ve cómo el iPhone se tritura. Se ven
los pedacitos de vidrio y de metal de la carcasa. Mucho humo. Nunca
nadie imaginó eso. Y sin embargo allí está, se ve. Uno se sorprende
tanto que desea compartirlo con alguien más, porque es muy
impresionante. El punto, en definitiva, es que cualquiera puede
crear contenido contagioso. Sí, están vendiendo una licuadora. Sí,
una licuadora no parece un producto notable. Pero al mostrar lo que
ese producto tiene de notable -su potencia- la gente lo comenta y lo
comparte.
El estado de ánimo es
contagioso y genera transferencia. Las ideas se propagan por
imitación, hasta las empresas copian a las exitosas. Los
memes crecen según la atención que se les brinda. Quien sólo aplica
memes hará lo que siempre hizo. Para no quedar atrapado por
los rumores, hay que aprender a crear memes propios para intermediar
entre la naturaleza y la cultura y convertirse en arquitecto. Desde
que el mundo es mundo replicamos un programa que nos construye por
herencia. La buena noticia es que se puede mejorar ¿Por qué algunas
cosas pegan y otras no? Epidemias sociales que se repiten en la era
2.0, donde la difusión más exitosa sigue siendo cara a cara, te
permiten lograr un éxito inesperado.
* El doctor Horacio Krell es el CEO Ilvem. Dicta conferencias gratuitas sobre optimización de la inteligencia. Mail: horaciokrell@ilvem.com.
Ilvem es una entidad educativa cuya misión es el desarrollo de la mente humana en el marco de la teoría de las inteligencias múltiples (espiritual, emocional, intelectual, creativa, artística, estratégica, corporal, social, comercial, comunicacional y digital).
Informes en
www.ilvem.com o al teléfono 48215411.
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