|
Si usted es el CEO de una
empresa establecida o un futuro emprendedor, es necesario que sume
siempre nuevos conceptos a su negocio. Para
considerar las nuevas ideas hay varias preguntas comunes que las
pondrán a prueba y le ayudarán a perfeccionar un modelo exitoso y
escalable. Pondremos como ejemplo un caso práctico. Se trata de la propiedad
compartida de un avión, una idea innovadora que tiene antecedentes
de una década en EEUU y Europa. Los creativos son los que tienen la
idea, los innovadores son los que las llevan a la práctica. Muchas
veces el secreto del éxito consiste en copiar una idea y mejorarla. La
excelencia puede ser imitada y superada. Esto lo pueden hacer las
personas, las empresas y los países. Una experiencia exitosa debe
ser estudiada a la luz del contexto del país en la que se desea
aplicarla.
El concepto Mottainai se basa en 3 R: reducir, reutilizar y
reciclar. Después de la segunda guerra mundial Japón estaba
destruido y EEUU creaba productos incesantemente. Japón redujo el
tamaño de los productos made in USA rebajando sus costos.
Reutilizaron el modelo exportador americano, importaron, copiaron y
luego lo superaron. Reciclaron las partes usándolas en nuevos
productos o como repuestos. Japón es una isla que carece de
materias primas y sólo un 25% de su suelo es apto para el cultivo.
Sin embargo, se convirtió en una fábrica flotante que abastece al
mundo. Acostumbrados a la privación y a las calamidades,
construyeron chozas con fragmentos de hierro, cartón y madera.
Aceptaron su mala suerte y trabajaron ingeniosamente con cascotes y
pedazos de metal extraído de las ruinas provocadas por los
bombardeos.
Ventus Flights es
la adaptación Argentina de un modelo que triunfa en EEUU y Europa.
Fue pensada por un profesional argentino que vivió en EEUU y es
fanático por conducir sus propios aviones. Es un gusto demasiado
caro y decidió compartir con 8 propietarios las 2 aeronaves que usa.
Advirtió que tener un avión sin un destino económico preciso es un
lujo innecesario y se decidió a buscar socios con similar punto de
vista.
La idea que aquí exponemos brevemente
fue explorada por la Fábrica de ideas de Ilvem, que se encarga de
asesorar a sus clientes y alumnos sobre la viabilidad de sus
proyectos. En este momento Ventus
flights cuenta un
helicóptero Bell y
un avión Cirux, los
que formarán parte de un plan experimental. Es una analogía con el
modelo del tiempo compartido de inmuebles, aplicado a los aviones.
Como es sabido el tiempo compartido permite gozar
de vacaciones una semana al año sin ser dueño exclusivo del
inmueble. La administración la hace una empresa y los titulares
comparten costos y aseguran sus vacaciones. Es una alternativa
flexible que permite disfrutarla o alquilarla cuando no se la
utiliza.
El concepto se
aplica a las aeronaves para quienes vuelan al menos de 8 horas
mensuales. Pueden volar las 24 horas del día, en forma planificada,
urgente o espontánea y cambiar de avión firmando acuerdos de
intercambio. Esto implica una inversión inicial y cargos de
mantenimiento.
Breve historia. La
propiedad fraccionaria empezó con los
jets comerciales. Richard
Santulli fue el pionero y su objetivo fue reducir costos. La propiedad
fraccional se extiende hoy a aviones pequeños y
los fabricantes la apoyan activamente. Net
Jetses un leading
case en esta opción
al avión propio. Los copropietarios comparten y reducen costos ya
que pagan en proporción su fracción, medida en horas de vuelo.
Ventus
Fligts se propone a realizar una investigación de mercado pero al
mismo tiempo ofrecer un negocio especial a los primeros 8 socios.
Con una
inversión inicial de u$s 155.000 tendrán la propiedad compartida de
las dos aeronaves. Antes del lanzamiento del proyecto ya se han
vendido 3 de las 8 partes ofrecidas, es decir que quedan solamente 5
disponibles. El costo mensual de mantenimiento es de 1200 u$s, e
incluye seguros, mantenimiento, pilotos, hangares y los honorarios
de la administradora.
Encuesta de
uso. La
investigación de mercado tiene un objetivo doble: 1) Completar el
primer grupo argentino de propiedad fraccionada y 2) Al mismo tiempo
investigar el mercado de los interesados. Todo esto se hace pensando
en el futuro. Para eso se les pregunta: ¿Por qué vuela? ¿A dónde?,
¿Con qué frecuencia?, ¿Quiénes lo acompañan? Luego se elabora su
perfil y se ofrece una solución a su medida.
Problemas
resueltos. Mantenimiento,
problemas técnicos, tripulación y trámites legales son factores que
han hecho que la aviación privada sea prohibitiva y sus gastos
impredecibles. En cambio con la propiedad fraccionada el único costo
variable es el combustible y se aplica en función de las horas que
se vuelan. El que no use las horas puede alquilarlas a terceros para
reducir sus costos.
Convertir un gasto en inversión.
La buena la idea es transformar en negocio algo que hoy es un gasto
o un gusto (el avión propio). El costo es excesivo para el que lo
usa poco, ahora puede compartirlo y tenerlo a mano cuando le sea
necesario. Son
personas que quieren o necesitan el
avión, pero a los que no les rinde lo suficiente como para tenerlo
en exclusiva. Son posibles beneficiarios del vuelo compartido los
que viven en la periferia de la Capital Federal y quieren llegar al
microcentro en minutos, los que
brindan servicios de emergencia y usan el avión sólo cuando lo
precisan. Con criterio similar pueden sumarse gobiernos,
sindicatos, obras sociales, profesionales que trabajan mientras su
familia vacaciona y viajan los fines de semana, los que deben ir y
venir en un par de horas a firmar contratos y los prosumidores,
a los que les encanta la idea de comprar una franquicia del negocio,
los que son afines al canje, a las alianzas estratégicas y los que
hacen minturismo o turismo de aventura.
Smart
flights. El
negocio de la aviación inteligente llegó a la Argentina de la mano
de Ventus Flights http://www.ventusflights.com/ ,
empresa
que
adaptó el modelo americano de fractional
ownership (propiedad
fraccionada y proporciona
los servicios de programación, planificación de vuelos, personal,
catering, mantenimiento, comunicaciones y seguros. Un
propietario fraccionado cuando decide volar vuela de inmediato.
Test flight. Para
conocer mejor el servicio Ventus ofrece un vuelo de prueba con
almuerzo incluido, en helicópteros que salen del centro de Buenos
Aires. Luego se visita el hangar donde estacionan sus aviones, y
realizan un rápido vuelo para tener una sensación única del placer
de volar y disfrutar. A mí me gusta volar decía una legendaria
campaña publicitaria. Con la propiedad fraccionada el sueño se hace
realidad y con el vuelo de prueba comienza la aventura. El slogan de
la compañía es: “Vuela y te crecerán las alas”.
Test your new business. Se
trata de testear el mercado sin realizar la inversión total que un
lanzamiento requiere. Para ganar tiempo y dinero el primer paso es
definir quién es el cliente ideal y si ya existe. Para eso hay que
investigar cómo resuelve hoy la necesidad por la cual consulta y
ofrecerle una solución única y diferente. El modelo permite agregar
valor a través de alianzas estratégicas. Son interesados indirectos
en que crezca las agencias de publicidad y marketing digital, los
hangares dónde están los aviones, las revistas de vuelo y otras que
leen los ejecutivos, los agentes de inversiones, los pilotos, las
empresas de taxi aéreo. Hay que estar dispuesto a aprender y a
cambiar según el resultado de las encuestas.
Preguntas que ponen a prueba el
proyecto.
¿Quiénes es su cliente ideal? Si un
nuevo producto o solución va a tener éxito, usted debe ser capaz de
encontrar su cliente y centrar el desarrollo en él. Pueden existir
clientes adicionales, pero el que trata de ser todo para todos,
puede no serlo para nadie. Registre a sus clientes ideales.
¿Ya existe? Si asume que "no", es por
la falsa creencia de que es mejor crear algo que no existe que
mejorar algo existente. El bohemio puede calentar la pava y el
innovador tomarse el mate. Si ya existe es una prueba de la
presencia de la necesidad y eso proporciona información valiosa. Un
inversionista ingresa más fácilmente a un negocio que mejora una
solución existente que a otro que explora una necesidad no probada.
¿Qué está haciendo el cliente
actualmente? Si
existe la necesidad, la lógica dice que debe haber una solución
actual. En
algunos casos, se trata de un proceso manual que consume mucho
tiempo. En
otros, es algo muy parecido a la solución que usted ofrece. En
cualquier caso, debe probar una mejora de valor importante para el
cliente, o no la adoptará.
¿Cuál es el costo de la solución
actual? Hay
que cuantificar lo que está gastando. Comunicarle
esto es vital para que compare con su propuesta.
¿Qué activo o capacidad única le está
trayendo? Los
modelos de negocio más exitosos se centran en una capacidad
estratégica única que se puede aportar. Si
es valioso, aumentará el costo de entrada de los competidores y
mejorará la oferta que usted le hace a su cliente.
¿Cómo reaccionará la competencia? El
que no tiene competidores, es probable que no tenga algo que valga
la pena imitar. Si la idea es exitosa, tendrá competidores y tal vez
ya existan. Si
le pueden quitar fácilmente a sus clientes, su negocio no vale
mucho.
¿Cuál es el modelo de negocio? Defina
de punta a punta su modelo de negocio. Segmentos
de clientes, relaciones con ellos, canales, propuestas de valor,
actividades clave, recursos y socios para construir el flujo de
ingresos y la estructura de costos. Reúna
alternativas para construir el negocio, usando socios en vez de
construir todo usted mismo. Y
analice que alternativa le permite construir mejor sobre sus
fortalezas.
¿Cómo probar y aprender antes de
construir la estructura final? Lo más importante es evitar la
mentalidad de que si lo construimos, los clientes vendrán. En
su lugar, hay que encontrar formas creativas para atraer al cliente
ideal y construir su negocio en torno a lo que necesita. Luego
de la prueba y del aprendizaje resultante, su proyecto será mucho
más valioso que su idea inicial. Repase estas preguntas, antes de
gastar en el desarrollo de su negocio. Encontrará
que mejora el concepto comercial y lo hace más valioso para los
clientes, inversionistas y socios potenciales.
Los primeros pasos de
Ventus Fligts. En
las reuniones preliminares se llegó a la conclusión de que lo mejor
era hacer una investigación de mercado y vender en simultáneo las 5
plazas vacantes en un lapso de 3 meses. En ese lapso se contratará
el equipo, tarea que quedará a cargo del desarrollador del proyecto
con aprobación del inversor principal. Lo que ya se aprobó es
invertir en folletería, papelería, tarjetas personales, en una
campaña de marketing digital y de prensa, en un sistema de
procesamiento de los contactos generados a través de una empresa que
preste el servicio, en hacer un video comercial que muestre las
ventajas del proyecto, en aprovechar la oficina ya instalada en el
Museo Renault para realizar presentaciones, la que estará equipada
con toda la tecnología necesaria como para impactar a los posibles
clientes, prospectos y a la prensa.
Para el cierre de ventas
ya se poseen los contratos, la persona que los firmará y recibirá el
dinero, el contador que realice las inscripciones de la empresa en
los organismos de control impositivo y aeronáutico, las personas
que harán el cada tarea. Más allá de los interesados que surjan de
la campaña, se entrevistará también a los que ya manifestaron su
interés y se terminará de definir la fecha de firma del contrato
social.
Curso acelerado de PNL.
La PNL -programación neurolingüística- es una herramienta útil en la
tarea de investigar y poner en marcha los proyectos. El primer paso
es tener in mente el objetivo. El segundo es trazar el plan y
controlar su ejecución por si se aleja del objetivo. El tercer punto
es tener la creatividad y la flexibilidad necesaria como para variar
el plan cuando la realidad demuestra que algo está fallando.
*CEO de Ilvem. Mail de contacto: horaciokrell@ilvem.com.
|