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La emoción y la razón
compiten en el cerebro que debe decidir en todo momento, desde lo
más simple hasta lo más complejo. El cerebro tiene un sesgo
cognitivo peligroso: es propenso al error y a lo irracional. El
deseo de satisfacer un deseo inmediato suele prevalecer sobre la
satisfacción a largo plazo. Las emociones son cruciales. El miedo,
el amor y el odio explican la irracionalidad. No es fácil decidir,
nunca se posee toda la información relevante para ajustarse al
contexto, con imparcialidad, comprendiendo las limitaciones y
teniendo los objetivos claros.
La evidencia indica
que el cerebro decide habitualmente en forma rápida, automática,
instintiva, no consciente, emocional y sin hacer el esfuerzo de
pensar. También las normas sociales influyen en las decisiones y
generan modelos mentales adaptados a ellas.
El radar o la brújula. La
sociedad de consumo ofrece un radar que induce a imitar la moda y a
los ricos y famosos, no la brújula interna que señale el camino,
pero “no hay vientos favorables para quién no sabe a dónde quiere
llegar”. Además de conocerse a sí mismo es vital dominar las
destrezas genéricas. Son las de leer, escuchar, argumentar y cumplir
con lo que se promete.
El cerebro reúne
información interna y externa para dirigir la conducta. Lo hace con
un análisis deliberado, reflexivo, lento, razonado, con esfuerzo o
decide de forma automática. Esta dicotomía de funcionamiento
determina esta repartición de tareas en el concierto mental.
Si
un camión se viene encima de alguien y salta para evitarlo, esa
reacción rápida no llega a la esfera consciente. Recién cuando pasa
el peligro se advierte que ese reflejo le salvó la vida. En todo
momento el cerebro hace cálculos que no llegan a la conciencia y que
parecen obvios.
Los que se ganan la
vida haciendo malabarismo con pelotas mientras los conductores
esperan que cambie el semáforo, con años de práctica formaron
circuitos especializados en su cerebro. Cuando se aprenden nuevas
habilidades, éstas cambian la estructura cerebral.
La neuroplasticidad
es la capacidad del cerebro de modificarse a sí mismo. Lo va
haciendo desde la primera infancia para reconocer, caminar, leer,
etc. Los circuitos cerebrales se activan al practicar esas
actividades y permiten que estas acciones se tornen automáticas y
eficientes.
Dos tipos de procesos. Al reconocer
patrones el cerebro integra la memoria sobre el pasado, lo usa
como guía y actúa por analogía, según el resultado que tuvo. El
error de percepción se da cuando presume que la situación presente
se asemeja a otra y no lo es. El segundo error es aplicar etiquetas
emocionales a una situación. Son marcas de experiencias
almacenadas con información afectiva (peligroso, agradable) y sobre
intensidad (muy peligroso, poco peligroso).
Estos mecanismos
logran que la búsqueda sea más eficiente y veloz y se usan en las
decisiones rutinarias, para las cuales hay un conjunto de conexiones
que resultan del aprendizaje y dependen de la experiencia o de la
práctica en escenarios donde ya fueron ensayadas.
No es fácil advertir
el uso constante de estos procesos y tampoco de la importancia que
tienen. Cuando se ven alterados por daños en determinadas regiones
cerebrales perturban el procesamiento emocional e impiden utilizar
las etiquetas emocionales para tomar decisiones rápidas y tiene que
hacerse una evaluación deliberada y analítica de sus opciones.
Partidas ping pong. En
las partidas de ajedrez rápidas cada movida se hace en segundos, y
actúa exclusivamente el sistema del cerebro «rápido» o emocional.
Pero el ajedrez es una actividad racional que exige de análisis y
esfuerzo mental consciente. Ahí el sistema «lento», que es el que
controla las ideas sistema rápido, no tiene tiempo de emitir juicios
y valoraciones y no puede cuestionar el uso de los patrones
aprendidos por el sistema rápido que acude al depósito que la
experiencia le ha proporcionado. No se puede cuestionar la utilidad
de los patrones, porque su prioridad va a ser la de dar una
respuesta inmediata al contexto. El entrenamiento cognitivo
automatiza algunos patrones útiles del sistema lento al sistema
rápido.
A continuación el
lector deberá solucionar un acertijo para comprender como funcionan
ambos sistemas. Primero responda de manera rápida, sin cálculos, y
deje que aparezca la intuición.
Un
juego de ajedrez con su correspondiente caja para guardarlo cuesta
$5 con 80 centavos. Si el juego de ajedrez cuesta $5 más que la
caja, ¿cuánto cuesta la caja?
La
respuesta rápida es 80 centavos, pero el sistema lento advierte que
si la caja vale 80 centavos y el juego de ajedrez con la caja cuesta
$5 más, la suma es $6 con 60 centavos. La respuesta correcta es 40
centavos. Algo parecido es lo que sucede en el cerebro
constantemente.
Psicología del cambio de conducta. Entrenar
al cerebro achica la grieta entre lo que se quiere y lo que se hace.
Hacer yoga, ejercicio físico, alimentarse sanamente, usar el
cinturón de seguridad, no fumar, entrenar la mente, es formar
hábitos para estar mejor y son decisiones personales. La excusa
común es dejarlo para más adelante y el perjudicado es uno mismo
pero, de algún modo, afecta al sistema de salud. Muchas
problemáticas sociales podrían reducirse cambiando comportamientos
individuales. Modificar una conducta es un proyecto que se centra en
las motivaciones que subyacen. La psicología asume que es posible
hacerlo si se modifican los procesos que la controlan. El cambio no
depende sólo de las actitudes y creencias, sino también de
motivaciones inconscientes. La conducta ocurre en un campo de
fuerzas donde operan múltiples presiones. Algunas llevan a actuar de
acuerdo con las metas, son “motivaciones de aproximación”. Otras
son “motivaciones de evitación”, que alejan del objetivo. La
conducta resulta de la tensión entre ambas. Cualquier impulso
colectivo de cambio debe analizar las motivaciones. Diseñar
intervenciones educativas que actúen sobre los comportamientos
supone considerar los “impuestos y subsidios psicológicos”. Y, como
tales, se los puede añadir o quitar y pueden o no ser materiales (el
respeto, la autoestima y la identidad, son ejemplos de impuestos
psicológicos). Los incrementos constituyen subsidios psicológicos.
En
1990 se hizo en EEUU una campaña de seguridad vial para reducir el
efecto del alcohol. El éxito de la campaña “Los amigos no dejan que
sus amigos conduzcan alcoholizados” fue hacer sentir incómodas a las
personas que dejan que otros conduzcan alcoholizados. Es decir,
impone un impuesto psicológico: Si dejas que tu amigo conduzca
alcoholizado, no eres un buen amigo.
La eficiencia de la
intervención radica en vincular la acción deseada con un valor
extendido y positivo. Los impuestos y subsidios psicológicos pueden
ser mejores que los económicos. Es posible combinarlos y potenciar
su efecto, como sería el caso de obtener ganancias psicológicas y
monetarias por hacer el bien. Sin embargo, la relación entre los
impuestos y subsidios psicológicos y materiales puede no ser tan
directa. Por eso las intervenciones sobre la conducta deben partir
de un análisis minucioso de las circunstancias internas y externas
que las motivan.
La inteligencia artificial aprende muy
rápido. Lo
demuestra el documental AlphaGo, filmado en 2016, donde logró
derrotar a Lee Sedol, el mejor jugador de la historia del Go, el
juego de mesa más difícil. Si bien demostró que puede calcular a
una velocidad escalofriante, ¿podrá llegar a ser creativa ?. Para
eso debería desarrollar capacidades humanas como la intuición, usar
los cinco sentidos, mantener viva la curiosidad y escuchar con
atención. Es lo que le permite al ser creativo conectarse con
ideas que no son propias, sino que están en el aire. Eso explica por
qué es común que varias personas desarrollen una misma idea al mismo
tiempo en distintas partes del mundo. En lugar de la intuición, un
algoritmo autor de obras de arte usó un método mucho más pragmático:
una Red Generativa Antagónica integrada por dos partes. La
"generadora" analizó una base de datos de 15.000 retratos pintados
entre los siglos XIV y XX, mientras que la "discriminadora"
intentaba reconocer las diferencias entre las imágenes realizadas
por humanos y las producidas por el generador. Los retratos
proporcionaron la mejor forma de ilustrar que los algoritmos pueden
emular la creatividad. Mientras ese proyecto crece, el arte creado
por humanos no florece y está siguiendo el mismo ciclo enfermo que
la moda, con mucho poder concentrado en pocas manos. Las galerías
son como museos, tienen viejos artistas, mientras que los jóvenes
son explotados. Todos podríamos ser artistas. La inteligencia
artificial también piensa muy rápido, ya pinta retratos y hace
temblar con su aspiración de ser creativa.
El futuro hay que crearlo. Los
trabajos que tienen más posibilidad de ser automatizados son los
rutinarios. Hace 4 años, ni se pensaba que alguien diga: "soy un
especialista en blockchain". Hay que llevar la idea de la abundancia
tecnológica a los esquemas mentales para pensar de una manera
diferente. Hay aspectos del trabajo relacionados con el contacto con
las personas. El empleador podría pensar que de 10 profesionales
ahora necesita solo 2, o por el otro lado puede aprovechar a los 10
para que se enfoquen en la interacción con las personas. Pensar que
ahora hay un equipo de 10 que pueden hacer más. En vez de hacer lo
mismo con menos gente, hacer más con la misma gente. Es una
posibilidad. La transición es un desafío muy interesante. Pensemos
en la frase de Alan Kay : "la mejor manera de predecir el futuro
es inventarlo". El desafío es pensar en el mundo del futuro. En
estos momentos de cambio, hay que pensar en cómo se van a reentrenar
las personas cuyos trabajos serán automatizados.
La necesidad de aprender durante toda
la vida.
El sistema educativo está diseñado para una era anterior, igual que
la manera de entender la educación. Se trata de ir a la escuela, a
la universidad y quizás hacer un posgrado. Y ya está. En el mundo
del trabajo se adquiere la experiencia. Esto ya no es así. Puede
venir una era en donde se trabaja por un tiempo y se vuelve a la
universidad, y así indefinidamente. Se trata de reaprender
permanentemente.
La habilidad de desaprender. El
aprendizaje tradicional se basa en la construcción de conceptos,
como si fueran una escalera. Pero hay situaciones en las que hay que
poner ese modelo enteramente al costado y construir un nuevo modelo
ante desafío que se presenta.
Desaprender es un
ejercicio muy bueno. Los negocios del presente y del futuro deberán
asentarse en el propósito de la compañía y construir un futuro de
abundancia en equipo.
El concepto de
cocreación es dejar de pensar el negocio "para", a pensarlo "con".
Construir el futuro de la abundancia en conjunto. Cuando las redes
sociales empezaron a surgir, el mundo se movía en producir algo para
alguien, pero cuando los medios digitales comenzaron a surgir, las
personas quisieron entrar en una conversación, y no escuchar un
monólogo. Se trata de cocrear alrededor de un propósito común. La
Inteligencia Artificial puede reemplazar cualquier tarea. ¿Cuál es
la cualidad humana irremplazable. Algunos hablan de la creatividad,
pero ya hay diseños y obras de arte creadas por robots. Lo que sí es
y será siempre importante es la capacidad para las relaciones
interpersonales, la empatía, aunque hay un campo llamado affective
computing (computación de los afectos), aplicada a las emociones
humanas, que nació de la necesidad de comprender a chicos con
autismo, que también se aplica a la psicología.
Muchas tecnologías
podrían hacer que la vida sea mejor. El futuro del trabajo debe
resolver la pregunta de cuál es la sociedad que se desea y cómo
hacer para que todo el mundo se beneficie de los avances
tecnológicos. Y que nadie se quede atrás. Tecnologías en expansión
comprenden las emociones humanas, una cualidad solo de las personas,
hasta ahora.
La saliencia. Es
un resorte que salta cuando se conoce gente que a uno le llama la
atención. Nunca hay una segunda oportunidad para una
primera impresión, dijo Oscar Wilde-.
Dependiendo de cuál
sea la valoración del rasgo, la persona quedará marcada por la
misma, de manera inconsciente y automática. Si nos quedamos con la
primera impresión, podemos negarnos a descubrir a las personas tal y
como son. Ser consciente permite expandir el conocimiento y no
dejarse llevar por la forma automática que impide descubrir.
Se puede mirar desde otra perspectiva,
porque como dijo Campoamor: “en
este mundo traidor nada es verdad o mentira, todo es según el color
del cristal con que se mira”.
La mente
dividida. Un
cuerpo que calla o contiene las emociones, provoca daño a la
salud. Somos lo que pensamos: El camino a la felicidad no es recto,
hay curvas llamadas EQUIVOCACIONES, semáforos llamados AMIGOS,
luces llamadas FAMILIA, una llanta de repuesto llamada DECISION, un
motor llamado AMOR, un seguro llamado FE, un combustible llamado
PACIENCIA, y un conductor llamado CREADOR o como lo quieras llamar.
Tomar las riendas. La
mente que no abreva en el espíritu carece de señales, vaga errante y
las emociones no se alienan. Cualquier éxito es fugaz y el trauma se
consolida. Pero cuando se anclan al espíritu brindan la sensación de
unidad, amor y paz. La mente es un software que puede
brindar libertad o un ego dividido, cuando el programa está
infectado por los virus. Así se fabrica una prisión sin que se
advierta. Estado de flujo es un
entrenamiento de la atención y la energía psíquica para poder
transferirlos a situaciones diversas, aplicando el control mental,
el pensamiento creativo y estratégico, enmarcados en la inteligencia
social y emocional.
Así
cada cerebro podrá jugar al pingpong con las ideas creando una
fábrica de ideas y relaciones productivas. Una buena idea por día
representa 30 por mes y 360 por año. El creativo cuando es innovador
es el mejor imitador de Dios en la tierra.
*Director de Ilvem, mail de contacto horaciokrell@ilvem.com.
*CEO de Ilvem. Mail de contacto: horaciokrell@ilvem.com.
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