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Una consulta médica es
un encuentro entre el que sufre y el que sabe cómo puede ayudarlo.
Para inducir cambios tendientes a la cura no basta con recetar
remedios. El lenguaje tiene un rol esencial. En los resultados
clínicos que se producen importa mucho el énfasis con el cual el
médico prescribe el tratamiento. Esto se nota en sus palabras, giros
y argumentos. El efecto placebo, se acrecienta según la forma en que
se imparten las instrucciones que lo acompañan.
Placebo y nocebo. Son
las dos caras del efecto, una positiva y la otra negativa. Resultan
del contexto y se producen por las sugerencias
verbales o la experiencia pasada. La información verbal
negativa puede convertirse en estimulante del dolor, parecido a un
estímulo real.
Al
paciente al que se le informa de la interrupción de la morfina,
aumenta su dolor en comparación con aquél que no recibe ese dato y
sigue pensando que la está recibiendo.
Al creer
en algo la psiquis transmite una energía al cuerpo que lo acepta
como santo remedio.
La rana puesta a calentar a fuego lento se muere porque su sistema
inmunológico no detecta los pequeños cambios, en cambio cuando es
arrojada en agua hirviendo salta inmediatamente.
Usar el placebo es una estrategia que funciona si se le suma un
plan. La confianza en el placebo, la píldora mágica, un consejo de
alguien que admiramos, un deseo que se pone en marcha con una idea,
es lo que le confiere poder curativo. El cerebro recuerda y asocia
el momento en que lo recibe con algo que una vez lo curó y así
facilita el camino hacia la recuperación.
Aprender a administrar el lenguaje. La
preservación de la lengua mediante la cultura del ejemplo, debe ser
practicada en la escuela, ante la hostilidad que sufre el lenguaje
por la naturaleza del mensaje oral hoy predominante. La
administración de la lengua común no debe salir de su morada
natural, que es la mente humana. Lo que hoy es curiosidad lúdica o
inquietud científica -la historia lo sabe- mañana puede pasar al
olvido.
El pensamiento
corrompe el lenguaje pero el lenguaje también corrompe el
pensamiento. Hay acechanzas peligrosas en el uso político y no
ingenuo del lenguaje en las redes sociales, en las creaciones
artificiales de sentido y en las polarizaciones ideológicas.
En el curso de la
historia los argumentos han sido más peligrosos que las armas, e
incluso las precedieron. Los argumentos que crearon el fascismo y el
estalinismo, y que hoy crean el populismo, sirvieron de coartada
para cometer errores y hasta crímenes y vejaciones.
La resistencia ante
el maltrato o el uso abusivo del lenguaje también es argumental,
porque las palabras en ocasiones son el veneno y en otras el
antídoto.
El uso argumental del
lenguaje (el relato) ya no es patrimonio exclusivo de los políticos,
se ha sumado a la conversación entre ciudadanos, militantes,
operadores y hasta en los robots.
Y el debate
generalizado expande la guerra de palabras.
Quienes luchan contra la legalización del aborto se denominan a sí
mismos "provida", lo que implica decir que sus oponentes son "promuerte".
Los combates
culturales se libran así sobre la lengua y tienen por propósito,
para bien o para mal, vencer y crear un nuevo sentido común. Por
una cierta dejadez que se contagia, el error periodístico termina
generando confusión, para desprestigio de los medios y regocijo de
los demagogos y los propaladores de las noticias falsas.
El lenguaje inclusivo. Ese
lenguaje que es síntoma de una de las buenas noticias de Occidente
(la igualdad de géneros), no puede ser incluido en un diccionario
hasta que no se masifique y se manifieste de un modo perenne. "Todes" entrará
en los diccionarios cuando la calle lo consagre, puesto que las
palabras se inscriben de abajo hacia arriba.
El diccionario es un
registro, no una doctrina, por mejores intenciones que esta tenga.
La independencia de España. El
pedido del actual presidente de México, López Obrador, de que el rey
Felipe debe pedir perdón, es una contradicción que aqueja a las
naciones, donde a pesar de la independencia de la corona española
persisten millones de indios pobres, ignorantes y explotados. Hay
masacres a los indígenas después de la autonomía, en el imperio
mexicano había sacrificios humanos con una crueldad tan intensa como
la de los conquistadores.
Como se ve en lo que
se observa, en los que se lee y en lo que se escucha, todo es
lenguaje. El idioma común sirve para la discordia, pero también para
lograr la fraternidad y la cooperación.
Que todavía
permanezcamos anclados en estos anacronismos, tiene una sola
explicación, y es que la diatriba fácil y la demagogia barata se han
convertido en la cultura de esta época.
Hispanoamérica se
encuentra en su punto de inflexión. Los dos principales idiomas del
planeta corresponden a los dos grandes imperios de la actualidad: el
inglés y el chino mandarín. Mientras el lenguaje de los negocios
está dominado centralmente por el inglés: brainstorming, marketing,
business, joint venture, leasing, etc., el castellano se encuentra
en un cuarto lugar, detrás del francés, y no ha logrado imponer su
terminología en la jerga comercial y tecnológica porque no pudo
desarrollar un potente capitalismo, inteligente y progresista.
En un siglo XXI
signado por las ideas, el conocimiento y la industria cultural, la
lengua es el territorio. Una expresión común conforma y fortalece
una región, y le otorga una oportunidad única. Lo que está en juego
entonces puede ser la base de una nueva geopolítica, donde estos
países trabajen juntos para imponerse como una tercera posición
entre los dos gigantes. La llamada Patria Grande fue una
construcción tercermundista que insinuaba una suerte de "socialismo
nacional" mancomunado y que dejaba fuera a la Madre Patria. Este
nuevo escenario permite soñar con que la Patria Grande integre a
España y tienda hacia una unidad estratégica de acción que gane
mercados, genere negocios y prosperidad, y que se siente por fin a
la gran mesa de los poderosos. La lengua común podría hacernos
repensar el mundo y cambiar los alineamientos de Occidente, si
existiera una conciencia real del valioso potencial que implica.
Esto precisaría, claro está, que no triunfara el sentido común de un
progresismo cargado de prejuicios y espejos retrovisores, ni
vencieran los "pequeños nacionalismos" que hacen sufrir y postran y
dividen a los pueblos hispanohablantes. Pueblos donde conviven hijos
de la tierra y de la inmigración, hermanados siempre por la lengua,
pero también por el sino del eterno fracaso.
La redacción es un recurso estratégico. La
escritura es una herramienta llena de botones, palancas, circuitos,
usos diferentes. Este complicado “aparato” tiene múltiples
posibilidades. La miramos con ansiedad, le tememos (tocar el botón
equivocado puede arruinarlo todo), intuimos que sólo nos será útil
como adorno si no aprendemos a usarla.
Para aprovechar todas las
funciones de un artefacto tan completo tenemos dos opciones: tocar
todos los botones hasta accionar el indicado o leer el manual de
instrucciones. Aunque parezca aburrido, innecesario, una gran
pérdida de tiempo, lo cierto es que leer el manual nos dará el
conocimiento necesario para usar la herramienta de manera sencilla,
rápida y eficaz.
El estudio de redacción debe servir
para usar la herramienta de la escritura para comunicarse
eficazmente, exponer
resultados, concluir, informar, resumir,
encomendar y ordenar.
La escritura tiene un espacio
considerable en la vida laboral: educación a distancia, comunicación
vía email, memos, informes, correspondencia interna y externa,
manuales de procedimiento, materiales informativos, boletines,
planes, proyectos, etc.
El
estudio de la redacción debe ser dirigido:
A las personas que necesitan escribir y no saben cómo... A las
personas que necesitan escribir y detestan hacerlo...A las personas
que necesitan escribir y no reparan en la importancia de la
comunicación escrita... A las personas que tienen aptitudes para la
escritura pero desean perfeccionarlas... A las personas que no
encuadran en ninguna de estas categorías pero seguro escriben...
Principales
contenidos de la educación en redacción:
1.
Introducción. -Desarrollo
del criterio de LEGIBILIDAD. Qué hay
que tener en cuenta para escribir con claridad.- Estilo
llano. Por qué un texto en estilo llano es más democrático y eficaz
que la prosa tecnificada y retorcida.
2.
Las ideas previas.- Recursos
para generar ideas y explorar temas sobre los que debemos escribir.- Cómo
organizar el torbellino de ideas que antecede al texto escrito.
3.
La estructura del texto.- Párrafos. La
importancia de su identidad gráfica y significativa.
- Cómo
escribir frases eficientes. Errores, cómo evitarlos. - Palabras. Reglas
para elegirlas.
4.
La textura escrita.- Cohesión
y coherencia. Claves
para establecer una red de referencias que guían la lectura.- Puntuación.
Pautas para una lectura silenciosa: cómo los signos de puntuación
pueden suplir el tono que el escritor desea transmitir.
6.
Recursos retóricos.- Trucos
para seducir al lector. Cómo captar su atención hasta el final.
7.
Revisión - Guía
de preguntas para saber si el texto escrito cumple con su objetivo.
8.
El poder de la palabra. Todas
las actividades se relacionan con la lengua. La escritura fue una
tecnología de ruptura que le hizo mal a la memoria y a la oratoria.
El hombre moderno confía en lo que registra, pero al hacerlo pierde
una parte importante de la memoria que caracterizaba a los
oradores griegos y que acentuaba su poder de comunicación.
La
mnemotecnia es el precedente de la realidad virtual. Antes de la
escritura el hombre la aprovechaba para luchar contra el olvido.
Gracias a ella Simónides, al destruirse el recinto en el que
exponía, pudo identificar a los muertos, pese a que quedaron
desfigurados.
Así la memoria se
protegió del olvido, pero no pudo defenderse de la escritura. La
mnemotecnia, como la realidad virtual, crea un espacio mental e
incorpora imágenes. Es un viaje donde se lee la huella con los ojos
de la mente, así se consolida, y desde ella se accede a lo que pasó.
Lo que entra por la aduana de los sentidos se guarda en ese
depósito.
En la memoria natural
las imágenes aparecen, la mnemotecnia dirige hacia lo que antes
ayudó a guardar. La persona ordenada siempre encuentra lo que
busca. La realidad virtual es diferente, no es un espacio de
recuerdo sino de juego o aprendizaje, que no puede reemplazar la
sensación, el esfuerzo por sostener el recuerdo y combinarlo según
los fines propios del sujeto. Un procesamiento lógico puede crear
una realidad artificial alejada de la realidad "real".
Metodología intelectual. Para
comunicar estratégicamente hay que aprender a usar el cerebro. Por
eso la capacitación debe integrar un conjunto sistémico de destrezas
que favorecen el uso eficaz de la palabra que a lo largo de la
historia solamente pudieron tallarse en el cerebro del hombre. El
hombre es el único animal que pudo tallar el alfabeto en su cerebro,
lo que le confirió una capacidad de comunicación que ninguna otra
especie posee.
Las destrezas de lectura, la capacidad
de escucha y las habilidades de observación integran la fase de la
percepción. En la etapa de procesamiento se distinguen la
adquisición de métodos de estudio que permitan jerarquizar las
percepciones y poder sintetizarlas en mapas conceptuales , logrando
para eso la concentración mental y aprendiendo las reglas de la
memoria para la retención de lo que fue seleccionado. La
inteligencia es clave para la selección de las ideas a desarrollar
en la escritura o el discurso. Por lo tanto la comunicación surge de
un proceso, como dijo Borges “no
somos lo que somos por lo que escribimos sino por lo que leemos”.
Hubo un tiempo en que
todos eran analfabetos, pero hablaban bien, hay que recuperar la
memoria de la oratoria. Hablar con propiedad es la mejor
herramienta, una señal de que se piensa bien. El cerebro piensa con
palabras y su calidad, ayudar a pensar. La mala palabra expulsa a la
buena, así como le ocurre a la moneda. Si nos bombardean con
mentiras, combatámosla con la lengua. La palabra "¡Hágase!" creó el
Universo, es decir que la lengua nos ayuda a hacer y a cambiar. El
poder de lo tecnológico -el lenguaje del chat- empobreció el
vocabulario. Si se pierden las palabras que designan sentimientos;
si olvidamos las palabras amor, justicia, paz, esperanza, no
sabremos qué significan y estaremos perdidos.
La redacción estratégica. La
Estrategia es el conjunto de acciones organizadas para la
consecución de objetivos. Si hablamos de objetivos estratégicos
buscamos cubrir áreas prioritarias de nuestra vida: familia,
profesión, salud, economía, espíritu.
No debemos
comunicar por comunicar sino teniendo in mente el objetivo de la
comunicación. Sin
saber cuál es el estado deseado, es difícil evaluar el resultado de
la comunicación. Pero una idea demasiado rígida puede resultar poco
práctica a la luz de los cambios. Añadir
flexibilidad e imaginación facilita el adaptarse a los errores y
desafíos y aprovechar las oportunidades.
Más que las
promesas del futuro o una solución definitiva, el punto de partida
son los desafíos del presente y concentrarse en el siguiente paso.
Cualquier actuación estratégica tiene consecuencias y crea nuevos
escenarios de relaciones que habrá que afrontar.
Incluso
cuando se consigue el objetivo final, la estrategia no se detiene.
Conseguir un consenso interno requiere una gran habilidad
estratégica y debe ser una prioridad, para evitar la debilidad
causada por las divisiones. Aunque puede haber tensiones entre
supuestos amigos, también puede haber zonas de intereses comunes que
proporcionen la base para una negociación.
Esta
interacción entre la cooperación y el conflicto está en el corazón
de toda estrategia.
El uso
estratégico de la palabra surge de tener claros los objetivos que se
persiguen. Para alcanzarlos no hay que decir todo lo que se piensa
pero sí hay que pensar todo lo que se dice.
*Director de Ilvem, mail de contacto horaciokrell@ilvem.com.
*CEO de Ilvem. Mail de contacto: horaciokrell@ilvem.com.
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