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La reina de las
ideas es la idea de poder. Y el poder se basa en la penetración que
tienen las ideas. Hoy los negocios son preceptos universales. Hay
ideas, que consciente o inconscientemente nos gobiernan y se
infiltran en nuestros actos sin que podamos advertirlo.
Para Einstein las
cosas deben ser de la forma más simple posible, pero no demasiado.
Las ideas sencillas nos hacen sentir bien, no nos causan problemas.
Pero la mente necesita nutrirse con sustancias enriquecidas o puede
quedar bloqueada por estrechez de miras.
Las ideas de poder.
Las ideas son el milagro de la humanidad. Determinan metas, estilos,
valores y hasta el modo de amar. Dijo Erich Fromm que, para
pensar libremente, hay que tener la capacidad de generar ideas
propias. Si se convierten en ideología las ideas nos gobiernan.
Queremos las ideas
pero luego no sabemos manejarlas. Las consumimos, al ponerlas en
práctica las olvidamos y convertidas en herramientas pierden su
capacidad generativa.
Ideas claras y distintas.
Las ideas, al principio, son perspectivas, puntos de vista, pero
luego les damos forma, vemos gracias a ellas y nos permiten
transformar la realidad. Por eso Descartes buscaba ideas claras y
distintas. Tenemos ideas que fluyen y podemos quedar atrapados por
ellas. Pueden venir de la inspiración, de los sueños, de concentrar
la atención, ser el resultado de prolongadas cavilaciones, saltar de
mente en mente, no ser propiedad de nadie, nacer en lugares y mentes
distintas al mismo tiempo. Pueden persuadir y eso les confiere un
poder extraordinario.
Todos los inventos
proceden de ideas, hasta el avión moderno nació antes en la mente
del hombre. Nuestro poder material deriva de nuestra fuerza mental.
Una idea es distinta cuando se la ve desde otro punto de vista, lo
cual es imprescindible para cualquier emprendimiento. Estamos
habitados por ideas que creemos propias pero como dijo Keynes, los
hombres prácticos suelen ser esclavos de las ideas de algún
economista difunto. Sin independencia mental las ideas son una
ilusión.
La
capacidad de tener ideas genera proyectos, soluciona problemas,
produce innovación. De ellas surgen los sueños de alcanzar metas,
los planes para alcanzarlas y obtener mejores resultados.
Hay
buenas y malas ideas, comunes y brillantes, por lo tanto no hay que
enamorarse de ellas sin evaluarlas. Un ejemplo de una mala idea fue
la del dueño de la gallina de los huevos de oro.
La Fábula de Esopo. Un
hombre pobre rogó ayuda a Dios y su gallina, cada mañana, comenzó a
poner un huevo de oro. Su vida cambió, construyó un palacio, compró
coches fabulosos, contrató servidores. Pero la codicia obnubiló su
corazón y quiso disponer de más de un huevo diario y tuvo la mala
idea de creer que la gallina tenía todos los huevos dentro de ella,
y, ni corto ni perezoso, la destripó. Pero en el interior no había
más que un aparato reproductor de ave. Desesperado, intentó coserla
y revivirla, pero fue imposible. Aquel estúpido se había condenado a
la pobreza y de nuevo al hambre al matar la fuente de riqueza que
los dioses, genios o duendes le habían ofrecido.
No hay que matar a la gallina de los huevos de oro. Esta
conocida frase la usamos sin conocer su origen. El hombre ha nacido
para crear y fue concebido a imagen y semejanza del gran
creador. Sin embargo, el individuo medio prefiere refugiarse en la
rutina adoptando hábitos que luego terminan recreándolo. Procediendo
de este modo, ellos mismos están matando a la gallina de los huevos
de oro que llevan dentro, porque no activan su capacidad natural de
generar ideas y proyectos. De tanto repetirse el hombre ha
descuidado la producción de huevos de oro. La capacidad de
generarlos dormita en su hemisferio derecho. El
creador es el mejor imitador de Dios en la tierra.
Cómo poner huevos de oro. Los
huevos de oro no provienen de la nada. En primer precisamos acceder
a la inteligencia espiritual que es la fuente de energía. Luego el
aparato reproductor convertirá el espíritu en materia. El segundo
paso es que circule la energía por la vía emocional y que el corazón
vibre de alegría. Esa fuerza energética necesita salida, son las
ideas, esas ventanas que comunican con el mundo, sin ellas la
energía choca con murallas en lugar de hallar puentes por donde
circular. Pero la creatividad bohemia sólo calienta la pava. El
pensador estratégico dirige la creatividad. Se pregunta ¿dónde
estuve ayer? ¿dónde estoy hoy? ¿dónde quiero estar mañana? ¿cómo
haré para conseguirlo? Para ejecutar el plan alinea los recursos, su
capacidad ejecutiva y el equipo. Su inteligencia social incluye la
capacidad de comunicación y el marketing personal.
Es tan importante la capacidad
de producir ideas como la de llevarlas a la práctica, se trata de
aprender a convertir espíritu en materia. Una fábrica de ideas
requiere del componente social, de construir una red de relaciones
productivas. También necesita del control del resultado, el feedback
del avance de las ideas con la realidad es lo que impide que un
error se convierta en hábito.
Dónde
aparecen las ideas. Las
mejores ideas surgen en lugares y momentos inesperados. Las
ideas no se producen mientras se trabaja. Una parte del cerebro
pelea por estar al día y hacer la tarea, el otro crea con lo que el
primero le da. Uno es razonable, y como dijo George Bernard Shaw se
adapta al mundo, el otro es irrazonable y adapta el mundo a él.
Durante la noche el inconsciente sueña y procesa. Sí, la cama, el
baño y el colectivo son los lugares visitados por las buenas ideas.
Para activar la creatividad, la clave es separar un tiempo para no
hacer nada, para desconectarse de la rutina y moverse con libertad.
Es así como la creatividad y la imaginación comienzan a jugar.
La
personalidad del creador. Hay
rasgos y actitudes que promueven la creatividad.
Es
imaginativo. Piensa
que, si lo puede soñar lo podrá hacer. Tiene una visión sobre el
presente y una voluntad para el futuro. La clave es preguntar: ¿Qué
pasaría si lo hago de otro modo? Así rompe con las reglas. Luego
surgirán nuevas preguntas e hipótesis. Haciendo siempre lo mismo se
obtiene el mismo resultado, y esto es lo que se precisa cambiar en
un mundo tan competitivo.
Tiene la mente abierta. Una
mente automatizada se cierra a la creatividad, y por ende a la
innovación. Si la persona no cambia, jamás cambiarán los resultados
que obtiene. Las nuevas ideas lo desafían continuamente, aunque
producen siempre resistencia. Porque todo cambio implica esfuerzo,
inversión y dedicación, lo cual significa salir de la zona de
confort. Para generar alternativas y nuevos modos de pensar, está
dispuesto a romper con el pasado y con sus creencias.
Es proactivo. Tiene
una energía incontenible, el reactivo sólo actúa cuando algo le
pasa. Esa virtud misteriosa es como el poder transformador del
viento, invisible pero efectivo y ante el cual hasta las hierbas se
inclinan. El entusiasta despliega su energía
porque su fe mueve montañas. El ser proactivo no se ata a los
sucesos. Como la profecía que se autorrealiza, logra lo que anhela
porque cree. Su libertad es plena, y la potencia no se la da el
intelecto, ni el objetivo intencional, sino la fuente de la cual se
nutre. Y el optimismo como el entusiasmo se contagia. Le
encanta inventar, empezar cosas nuevas, iniciar proyectos. Siempre
tiene una idea de oro en la manga, abre caminos hacia algo que nunca
se hizo. Está al tanto de lo nuevo porque sabe que podrá usarlo para
formar una nueva idea. No se preocupa de cuándo, porque una idea
debe adaptarse al momento oportuno.
Rompe las reglas. Tiene
la capacidad de desaprender todo lo que aprendió y empezar de nuevo.
La experiencia suele ser como un par de lentes que impiden ver, el
árbol tapa al bosque. Leer mantiene su mente abierta. Ser curioso
abre interrogantes y soluciones. Activa pensamientos "locos" porque
atraen como resultado ideas creativas. El
loco es loco hasta que tiene éxito, luego le dicen genio.
Cuestiona todo. La
rutina es enemiga de la inspiración y la originalidad. Para aumentar
y fomentar la creación de ideas, es muy importante preguntar. Hay
dos tipos de pensamiento: convergente y divergente. El primer tipo
de pensamiento es la capacidad de formular una pregunta que tiene
respuesta. Si no sabemos la respuesta, podemos encontrarla en en
Internet, pues es simplemente un dato. Pero de esta manera no
precisamos pensar. El segundo tipo de pensamiento es el que surge de
una pregunta sin respuesta que nos conduce a pensar y meditar. Por
ejemplo: ¿Por qué ? El creativo se cuestiona todo porque ha
aprendido a hacer más preguntas divergentes y menos preguntas
convergentes, lo cual lo ayuda a incrementar el caudal de ideas que
elabora su mente.
Se mueve en contextos favorables. El
potencial creativo se desarrolla en condiciones favorables para su
desarrollo. En contextos donde su voluntad de aportar provoca la
apertura de nuevos proyectos. Su mente y su corazón están en
sintonía. Intenta pensar sin límites, sin restricciones para que su
capacidad de innovación y de superación le permita ser exitoso en
lo que emprenda.
Las soluciones
aplicadas para resolver el problema son las que lo alimentan. Solo
cuando se cambian creativamente, se logran resolver. No necesitamos
grandes ideas. Una idea creativa es como una semilla que puede
atraer logros extraordinarios.
Aprovecha los accidentes. Emiliano
Grodzki de 42 años, es un emprendedor serial con un currículum
diverso. Afirma que la historia de la economía está empezando a
cambiar para bien. Nicolás
Bonta, socio y amigo de Grodzki, notó que los gastos de electricidad
se habían disparado en su cadena hotelera y descubrió que en el
cuarto de los servidores del hotel, un empleado había instalado
equipos para minar Ether,
una criptomoneda muy popular, y le encargó que le arme una
para él. Un mes después tenía rendimiento del 9% mensual en dólares.
Grodzk le ofreció investigar juntos cómo hacer esto a escala. Así
fundaron un negocio formidable: cuatro granjas en Quebec -con una
capacidad instalada de 27,5 MW y 200 Ph/s de poder de hash que
permiten minar criptomonedas que luego son vendidas. Es una
industria genuina", asegura. "Queremos mostrarle a los reguladores e
inversores que este negocio es más seguro que invertir en
criptomonedas, porque si compras bitcoin a US$19.000 en diciembre y
hoy está a US$11.000 perdiste el 40% de tu capital, mientras que
nuestra inversión es en infraestructura. Fundar
una industria con reglas y rentabilidad nuevas" es un desafío, pero
no se desanima. "Tiene sus riesgos -admite-, pero es apasionante."
La física
y la biología, están repletas de belleza y de asombro y pueden
regalarnos montones de momentos extraordinarios. Pero todo eso se
pierde si nos limitamos a memorizar fórmulas. La sensación mágica de
maravillarse ante el asombro de la existencia ocurre pocas veces en
la vida. Y aprovechar ese asombro y maravilla son el antídoto ante
el tedio y la puerta hacia la creatividad.
Ideas en
colaboración. Una
fábrica descubrió que una planta había parado-con costo millonario-
a raíz de una falla desconocida, pero otra planta lo había resuelto
internamente. La organización tenía el talento y el saber del que
creía carecer pero el problema era la falta de contacto.
El
software de colaboración busca diseminar las mejores prácticas y
compartir las experiencias. Para eso se requiere una cultura
organizativa, que conecte a la gente con perspectivas diferentes.
El desafío
es generar redes de aprendizaje capaces de quebrar las barreras. Si
el especialista sólo tiene un martillo (su propio conocimiento)
entonces todo lo que puede ver es un clavo. Las redes de aprendizaje
dan acceso a información, ideas y apoyo, reduciendo costos de tiempo
y esfuerzos.
También
permiten innovar, generando saberes que hasta ese momento no
existían.
Cuando se
trabaja en una nueva idea, el problema es quedar aislado. Un factor
crítico es reutilizar el conocimiento que se posee de forma
diferente o con objetivos no imaginados todavía. La historia de las
innovaciones disruptivas muestra que surgen de recombinar ideas o
tecnología ya existentes.
Ser
innovador debe combinar la visión con la acción. Muchas innovaciones
no fracasan porque falle la idea, sino por la falta de habilidad
para desarrollar redes para testearla o llevarla al mercado.
La falla
no está en la recombinación del conocimiento, sino en la
implementación de canales que aprovechen ventanas de oportunidad.
Cuando Apple desarrollaba el iPod, los ingenieros de Sony habían
visto la oportunidad simultáneamente, pero no fueron capaces de
movilizar las redes de expertos, recursos que requerían, y contar
con el apoyo de la autoridad, para salir al mercado.
Islandia,
meca de la creatividad. El
islandés es propenso al cambio: es abierto, adopta la tecnología con
facilidad y lee, desde pequeño. Más del 5% de los empleos del país
se centran en "industrias creativas", muy por encima de la media
mundial y ocupa más mano de obra que la pesca y la agricultura
juntas. Creatividad e innovación, se incorporaron a la educación
desde la década del 80. Está repleta de centros de "makers" para que
experimenten emprendedores y artistas. A su apertura y amor por la
tecnología, suma habilidades de adaptación y otras muy locas, como
el hecho de que todavía la mitad de la población cree en los duendes
y les temen.
Creatividad e innovación. De
100 ideas sólo una es exitosa. Por eso los procesos de creación e
innovación van de la mano.Cuando
murió Einstein se investigó su cerebro. No surgieron diferencias,
salvo que sus hemisferios estaban muy conectados en su cerebro.
Einstein dijo: hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la
electricidad y la energía atómica: la voluntad.
El
poder inteligente de Einstein surge de dos fuentes, del hemisferio
derecho - el hemisferio del artista- que crea las ideas, del
izquierdo - el hemisferio del científico- que organiza el
resultado. Cuando Einstein se atascaba en algo, tocaba su violín
hasta dar con la solución. Para descubrir la teoría de la
relatividad se imaginó a sí mismo viajando en la punta de un rayo de
luz. Dijo que la lógica
te lleva de A a B y
que la imaginación te lleva a
cualquier parte. Mientras que las ideas dirigen al mundo la
innovación es la que se encarga de llevarlas a la práctica.
ILVEM te invita a asistir a una clase demostrativa GRATUITA para comprobar la eficacia del método.
*CEO de Ilvem. Mail de contacto: horaciokrell@ilvem.com.
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