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El robot es una
pesadilla para quien teme que le quite su trabajo y lo condene al
desempleo. Sin embargo podría convertirlo en su aliado estratégico.
El empleo es una especie en extinción, aun en Japón, que hizo un
culto del empleo de por vida. Por los costos inherentes al empleo y
la inseguridad, las empresas reducen al mínimo su plantel y
contratan afuera todo lo demás.
Para el empleado es
una amenaza pero también la oportunidad de convertir la debilidad de
una relación no deseada, en una fortaleza, capacitándose en aquello
que demandan las empresas.
El desafío es
organizarse para su nueva función social, sin poder contar con
empleados que lo ayuden, y es ahí donde surge la idea de contar con
tecnologías sin cargas sociales, en decir la de hacerse amigo del
robot. Una capacidad esencial a desarrollar es el marketing
personal, que consiste en aprender a venderse a sí mismo, para luego
encarar el dominio del marketing digital.
Crisis en la educación. Asistimos
a la cuarta revolución industrial, por la convergencia de la
nanotecnología, de tecnologías que aumentan la velocidad de modo
exponencial, robótica, inteligencia artificial, realidad virtual
aumentada, impresión 3D, big data, redes inteligentes, sensores e
internet de las cosas. Y la sinergia acelera la innovación. Para
desarrollarse, las sociedades necesitan crear empleo, empresas y
personas competitivas y propuestas adaptadas a los cambios. No basta
con las herramientas, hay que entrenar a las personas en nuevas
actitudes.
Habilidades blandas. A
las habilidades tecnológicas duras debemos sumar el aprender a
cambiar de actitud, plantear nuevos desafíos; convivir con la
incertidumbre, arriesgar y actuar; explorar novedades y romper
paradigmas; experimentar y probar, no temer a que salga mal, no ser
dominado por el orgullo, saber observar; manejar la frustración y
ser obstinado en aprender.
Aprender haciendo. Debemos
cuestionarnos cómo hacemos las cosas. Si seguimos igual, no podremos
adaptarnos al cambio vertiginoso. La educación atrasa. Si resucitara
un neurocirujano del siglo pasado no sabría qué hacer en el
quirófano moderno. En cambio un maestro podría dar sus clases sin
problemas. Es imprescindible acelerar el traspaso de los avances de
las neurociencias a la educación. En el banco de la escuela está
sentado el futuro de una nación .
Los tiempos cambian. En 2005,
The Wall Street Journal resaltó la importancia de los 7 segundos que
van desde que se ven las opciones hasta que se decide comprar. Lo
denominó Primer momento de la verdad y ocurre cuando el consumidor
decide comprar un producto. El segundo momento ocurre cuando utiliza
el producto y queda satisfecho o decepcionado.
Hoy existe
otro momento previo, es el Momento Cero y se sumó al modelo
clásico: Estímulo: anuncio. Góndola: ir a comprar. Experiencia:
Probar el producto. Hoy entre el estímulo y la compra se enciende el
celular, se buscan detalles, se leen comentarios, se escribe en
Twitter y se buscan demostraciones en YouTube. Antes de llegar a la
góndola ya está tomada la decisión.
Tomar conciencia.
Al buscar el producto que desea ofrecer encontrará resultados.
Escriba el nombre y agregue la palabra comentarios. Realice otra
búsqueda y agregue la palabra mejor. Encontrará sitios de
calificaciones y opiniones, tiendas en línea, cupones de descuentos,
imágenes, videos de la competencia. Es la información que su cliente
utiliza para decidir.
Es como una neurona. El
embudo clásico se reemplaza con la idea de una neurona con
conexiones en red que brindan opciones. Si usted está disponible, lo
encontrarán. Puede personalizar su mensaje para que tenga mayor
impacto y dirigirlo a quien desea. El 62% de la gente busca
descuentos online. No son sólo motores de búsqueda, sino motores de
conexión.
La difusión de boca a oído. Las
conversaciones con el vecino eran uno a uno. La difusión de boca a
oído digital es uno a muchos, se comparte al instante con los que
quieren saber:
¿Me ayuda a
ahorrar dinero? ¿Economiza tiempo? ¿Mejora mi calidad de vida?
La nueva versión de la ley 80/20. Pareto
descubrió que el 20% de los factores producen el 80% del resultado.
La lógica es sencilla: escuchar al cliente, tanto al que le gusta
hablar de su producto favorito como al que se queja. Esto confirma
que opera en un ambiente real. Nadie puede iniciar interacciones ni
detenerlas; puede optar por no participar, pero no se puede no
comunicar. El que no habla también comunica algo. Esconde la cabeza
mientras la competencia capta a su cliente. Mejor es tener
disposición hacia la interacción y participar. Los compradores toman
decisiones en base a las opiniones de personas que enfrentaron la
misma situación y no buscan venderle algo. Las principales
actividades online son: Obtener referencias, volverse amigo de una
marca, leer blogs de opiniones sobre productos, ver comentarios en
redes sociales.
Ojalá lo hubiera sabido antes. Un
impulso muy fuerte para comprar es la aprobación de otra persona.
Google está tan convencido de eso. Al navegar, puede hacer click en
el botón “+1” y decir: “Me parece excelente”. La próxima vez que
alguien busque, verá su recomendación.
Pensamiento simultáneo, nunca posterior. Las
grandes innovaciones ocurrían una o dos veces en una generación,
ahora suceden una vez al año. Por eso hay que mantenerse vigente. Si
usted no está disponible en el momento, encontrarán competidores
que sí lo están.
“Ya tengo mi sitio web”. Esta
frase recuerda lo que sucedía entes. Es muy útil tener un sitio
web pero lo difícil es tener un negocio exitoso que se mueva al
mismo ritmo que el cambio.
Schumpeter descubrió la destrucción
creativa. Un innovador analiza al exitoso, lo copia y termina
desplazándolo. En la conducta reactiva, la respuesta se produce
cuando ya es tarde.
El Momento Cero es
crucial, en especial para los negocios pequeños. Los momentos de la
verdad empiezan a converger. Los dispositivos móviles crean momentos
de la verdad.
Prepararse para ganar. “El
80% de la vida consiste en mostrar”, decíaWoody Allen.
Lo bello del mundo virtual es
que se puede lanzar de inmediato. No precisa diseñar un plan a 5
años, sino convencerse, atreverse y ensayar. Los negocios exitosos
perseveran, ensayan, aprenden, optimizan e intentan de nuevo.
Fracasar más rápido acelera el ciclo hacia la victoria.
Realice este
ejercicio. Preste atención a como usted compra y busca información
¿En qué se basa para decidir? Le sorprenderá lafrecuencia con la que
se enfrentará al Momento cero.
Mire un
producto en la góndola y use su celular para buscar información,
leer comentarios, decidir y recomendarlo a sus amigos; todo en un
minuto. El proceso que solía demorar días, sucede en segundos. Para
2020, 10.000 millones de personas estarán conectadas en red desde
cualquier lugar y en tiempo real. Y ya estamos viviendo gran parte
de ese futuro hoy.
Convergen los momentos. Los
tres momentos de la verdad se acercan a cada minuto.
El padre
preguntó a su hija de 8 años ¿cómo compraste este juego? Vi un
comercial divertido, era un juego de deletrear con buena
calificación. Así que usé mi bono de regalos y lo compré.
La verdad es que es sencillo.
Debe incorporar su negocio a la interactividad y asumir riesgos para
expandir su visión sobre su marca. No dude: El Momento Cero de
la verdad es para usted.
Los algoritmos que cambiaron la vida. Hay
sistemas inteligentes que rastrean al instante el pasado y anticipan
el futuro. Infieren el razonamiento del usuario, anticipan a su
decisión y su conducta.
Google aprende
automáticamente del historial y hasta completa y corrige sus
errores. Analiza a lo que dedica su tiempo, por el movimiento del
cursor, el uso de herramientas y la ubicación.
Facebook advirtió el
ascenso de las redes sociales y con el algoritmo me gusta logró
darles una orientación. Un algoritmo convencional funciona con
fórmulas elementales, en cambio este aprende a resolver mientras
procesa, devuelve contenidos filtrados y elimina la ambigüedad.
Este algoritmo cambia para ofrecer información ajustada a la
necesidad del receptor, así que en la práctica decide por él. Esto
se debe a que imita la lógica del cerebro y analiza en tiempo real.
El botón Me Gusta contiene 100 mil variables que se cruzan. Las que
están en el tope de la lista son proximidad geográfica, acogida, si
lleva fotos o links y los comentarios que tiene.
Netflix, optimiza la
selección, recopila y analiza lo que ven y valorizan sus usuarios.
Su algoritmo recalcula el perfil de recomendaciones que hacen,
selecciona el contenido más exitoso para tener aceptación. Twitter
funcionaba como un almacén de tuits que mostraba en el orden de
publicación. Hoy el mensaje se califica por su relevancia e
interés.
Amazon cuenta con el
algoritmo A9 que reconoce las preferencias de cada usuario. Su
mecanismo de búsqueda simple reconoce palabras mal escritas y ofrece
sugerencias que ayudan al consumidor con un amplio catálogo de
consejos para lograr posicionar el producto.
Smart web. Un
innovador precisa tener un sitio web inteligente que funcione como
receptor y procesador de acciones. Un software especializado crea un
alter ego en el mundo digital las 24 horas, que completa su
estrategia en el mundo físico. Pero un arma no hace al guerrero. ¿Muchos
preguntan por qué las redes sociales o el marketing online no les
rinden? ¿Quizás intentaron conquistarlas como cuando crearon su
primera página web??
Muchos hacen hoy más de lo
mismo, otros lo intentan por su cuenta o con la ayuda de amigos. La
solución es un traje hecho a medida, no en buscar soluciones
standard sin investigar sus necesidades y problemas, ni contratar a
un experto que, por tener sólo el martillo de la tecnología, sólo ve
el clavo. Precisa contrata guerreros de marketing que generen
resultados.
Tomar el control. Las
grandes compañías tecnológicas nos
controlan. Facebook define quiénes somos. Amazon establece lo que
queremos y Google lo que pensamos. Podemos
tomar conciencia y pensar cuál va a ser la tecnología de
mañana y en qué tipo de mundo vamos a vivir. Para eso hay que estar
alerta y observar: ¿Quién lo controla? ¿Cómo evitarlo o valerse de
él?
Guía práctica para obtener su Momento Cero de la verdad. 1.
Revise y cambie los contenidos de su sitio por otros de alto
impacto. 2. Cree un blog que denote su experiencia y
profesionalismo. 3. Participe en las redes sociales según los
objetivos que persiga. 4. Destine un presupuesto a publicidad
online. 5. Use herramientas de medición. 6. Revise los foros y redes
donde hablen de su marca. 7. Desarrolle soluciones inteligentes. 8.
Hable con hechos medibles. 9. Solucione las fallas de las que hablan
sus consumidores. 10. Revise su marca y sus objetivos
Decálogo para que
la tecnología juegue a tu favor.
Primero. Sintonía fina. El
cerebro posee una racionalidad limitada. Las emociones lo manejan y
su memoria sólo maneja 7 datos a la vez. El robot no se emociona, es
práctico, obediente y su memoria ilimitada. Use la tecnología para
sincronizar su mente con el sistema nervioso digital
Segundo. De algo hay que vivir. Como
el empleo se halla en extinción, debe aprender a monetizar sus
servicios. El costo de alguien que lo ayude, en un mundo complejo
donde ya no se aplica el hágalo usted mismo, puede evitarlo con su
amigo el robot digital, que se encargue del papeleo, de las
conversaciones triviales y de darle tiempo a usted para las tareas
claves.
Tercero. Crear y mantener el capital
social.
Todas las empresas y profesionales se nutren de clientes
potenciales, pero convertir un contacto en cliente es una tarea dura
que hay que realizar.
Cuarto. Contactos
con tacto. Para la atención del posible cliente existe un
sistema web de atención y generación de contactos con inteligencia
artificial. Le permite incrementar leads en un 300% sin inversión
adicional en tráfico web y reducir en un 80% los costos operativos.
Quinto. No
hay respuestas definitivas, siempre surgen nuevas preguntas. Los
posibles clientes viven tan atareados como usted, pero usted no
puede estar pegado al celular las 24 horas para atenderlo. Pero el
robot digital no duerme y puede hacerlo. Todas las respuestas que ya
conoce para las viejas preguntas estarán en un guión que el robot
usa para contestar.
Sexto. Interconexión.
El robot se integra hacia afuera con websites, Facebook Messenger,
etc., como fuente de
datos externos y hacia adentro con un CRM (centro de conocimiento
integral de cada cliente) con una interfaz telefónica. Como
la comunicación es de tipo oral se reducen los tiempos dedicados a
redactar mails y a responder preguntas por escrito.
Séptimo. Panel de Control Online.
Usted puede crear múltiples guiones para sus productos, tener
reportes de las conversaciones del robot, y contar con el
historial de diálogos y ventas.
Octavo. Aprende a aprender.
El robot aprende, va sumando a su memoria el contenido de la
respuesta a nuevas preguntas y cada día se hace más inteligente Un
Test de Guiones mejora automáticamente el rendimiento del texto,
para contactar y reconectar a prospectos y clientes.
Noveno. Integración
de dispositivos. Al estar dotado de inteligencia artificial el
robot puede agregar información visual a la escucha telefónica
permitiendo al interlocutor ver en otra pantalla un gráfico o un
producto. Esto amplifica el impacto de la comunicación verbal
Décimo. Ciudadano del mundo global, Nuestro amigo
el robot tiene un cerebro digital que le permite manejar los tres
lenguajes que lo pueden conectar con el mundo como mercado. Son el
idioma del cerebro al que imita y complementa, el idioma inglés que
es el idioma universal por excelencia y el idioma tecnológico que
potencia la tecnología de las máquinas.
El gran hermano te vigila. El
mundo siempre fue
guiado
por los poderosos,
con el poder fuerte de la guerra o con e débil y peligroso de
la seducción. Como
mostró la influencia de Facebook en la política, uno les entrega
voluntariamente sus datos, que ellos comercian sin coacción. No
buscan dar servicio sino recopilar gustos y hábitos, para
personalizar campañas publicitarias. Luego nos convierten en blancos
a los cuales influir, empujar y hacer mirar algo mientras ocultan
otra cosa. Antes lo hacían con persecución o violencia, hoy lo
consiguen amablemente.
La
culpa no la
tiene el hombre común, que está
mal educado, por eso Fromm decía que la libertad de pensamiento sólo
tiene sentido si la persona es capaz de tener pensamiento propio.
Para Mc Luhan la tecnología es una extensión de las facultades del
sistema nervioso. Huxley en “Un tiempo feliz” anticipó al hombre
actual que acepta ser esclavo a cambio de satisfacer sus deseos de
placer y entretenimiento. En
un mundo tan complejo es necesario reducir
la brecha digital para poder sobrevivir. Para eso es conveniente
hacerse amigo del robot.
*CEO de Ilvem. Mail de contacto: horaciokrell@ilvem.com.
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